Acciona logró un beneficio neto de 114 millones de euros en los nueve primeros meses del año, el 63,7 % menos que en el mismo periodo de 2011, cuando registró plusvalías por las ventas de dos concesiones en Chile y del negocio de aparcamientos. Este martes ha cerrado con una discreta subida del 0,53% hasta los 45,57 euros por acción. 
  
Según ha informado hoy la compañía a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), la cifra de ventas alcanzó los 5.165 millones de euros, el 7,7 % más que un año antes como consecuencia de la facturación de Acciona Energía y al aumento de los ingresos de la división de agua y medio ambiente.

Estos factores han permitido compensar la reducción de los ingresos de la división de infraestructuras por la caída de negocio en España y la caída de las ventas de la división inmobiliaria.

Por su parte, el resultado bruto de explotación (Ebitda) se incrementó un 11,4 % hasta los 1.040 millones por el mejor comportamiento de la división de energía gracias al mayor factor de carga eólica tanto nacional como internacional y a la contribución de 209 megavatios (MW) instalados en los últimos doce meses.

El principal negocio del grupo, el de infraestructuras, facturó 2.415 millones de euros, un 3,9 % menos tras la caída de un 4 % registrada en la división de construcción e ingeniería y de un 1,5 % en la de concesiones.

A 30 de septiembre de 2012 la cartera de obra ascendía a 7.248 millones, mientras que la internacional representó el 51 % de la cartera total.

El área energética facturó 1.590 millones, un 35 % más, gracias al incremento del 26,7 % de las ventas por generación por el aumento de la capacidad total instalada y al mayor factor de carga eólico, que compensó la menor hidraulicidad y la bajada del precio del "pool".

El negocio de agua y medioambiente del grupo facturó 566 millones, el 12,8 % más que en los nueve primeros meses de 2011, con una cartera de 4.758 millones, el 6,2 % menos.

Las ventas de servicios logísticos y transporte fueron de 560 millones, el 0,1 % más, a pesar de la caída de la facturación de los negocios de handling y del comportamiento de Trasmediterránea tras el descenso de pasajeros y el encarecimiento del combustible.