En una sesión de escasas caídas en el selectivo español, destacan las de Iberdrola, que viaja a última posición tras la rebaja de rating que le ha propinado S&P por la incertidumbre sobre la reforma energética, así como por el anuncio de las intenciones de Bankia de vender sus posiciones.

Los títulos de Iberdrola hoy descienden a última posición del Ibex 35 después de que la agencia de calificación Standard & Poor’s haya rebajado un escalón su nota crediticia hasta 'BBB' (aprobado) con perspectiva estable tras la paralización en la titulización del déficit de tarifa por parte del Fondo de Amortización de la Deuda Eléctrica (FADE). Cuando parecía que el sector energético comenzaba a ver luz al final del túnel del déficit tarifario, las cosas se complican. Las eléctricas ya han transferido al FADE 7.000 millones de euros de derechos de cobro de los ejercicios 2010 a 2012, pero el Tesoro no ha logrado realizar colocaciones significativas. Por ello, la agencia de rating da por hecho retrasos en la llegada de 3.022 millones de euros acumulados hasta septiembre que Iberdrola tiene pendientes de cobro del déficit de tarifa.

Así pues, en el caso de la empresa dirigida por Sánchez Galán, S&P considera que no logrará que los fondos generados en operaciones sobre deuda superen el 20% de ésta, condición indispensable para mantener la nota de 'BBB+'. No obstante, para el corto plazo la agencia mantiene la calificación A-2 (notable) con perspectiva estable debido al fuerte perfil de liquidez del grupo y a su capacidad de acceso a los mercados y la financiación.

Pero ésta no es la única razón por la que Iberdrola hoy retrocede posiciones. Este jueves continúa el lastre que ayer supuso el anuncio por parte de Bankia de la venta de sus participadas. Actualmente el grupo financiero posee un el 5,13 % de Iberdrola que heredó de Bancaja.

Si nos ceñimos a la afectación que está teniendo esto hoy en la cotización de Iberdrola, vemos que el valor pierde un 0,75% hasta los 3,841 euros. No obstante, estas cesiones no vendrían mal para aclarar la evolución futura del valor y plantearnos una estrategia de entrada pues, según Luis Francisco Ruiz, analista de Estrategiasdeinversion.com, “plantearíamos incorporar la acción en cartera si el precio retrocede hasta 3,67 euros, ya que está desarrollando un movimiento lateral con techo en 4,18, máximo de octubre, y suelo en 3,67, mínimo de noviembre”. De hecho, Nicolás López, Director de análisis de M&G Valores, cree que “en este momento, el valor puede esperar un objetivo por encima de 4.20-4.30 euros”.

No obstante, si se cumpliera este objetivo alcista de corto plazo, a un año vista los expertos no apuestan porque el valor siga subiendo. Todo lo contrario. El precio objetivo que recoge FactSet sitúa la acción de Iberdrola precisamente en los 4,20 euros. Eso sí, un 9,36% por encima de los precios actuales.

El sentimiento del mercado es alcista. Sólo una recomendación negativa empaña los consejos recogidos a lo largo de este año.

COTIZACIÓN IBERDROLA:

Fuente: Infobolsa