Veinticuatro de las principales entidades financieras europeas, que controlan entre el 65% y el 70% de los activos del sistema bancario del Viejo Continente, necesitarán emitir una media de 240.000 millones anuales en deuda hasta 2012 para financiarse, lo que representará un impacto del 10% en el beneficio agregado de dchas entidades, según se desprende de un informe elaborado por Citigroup.
En concreto, los analistas de Citi prevén que dichas entidades, entre las que aparecen las españolas BBVA y Santander, necesitarán hasta 246.000 millones de euros en 2010, que alcanzarán los 260.000 millones el año que viene y disminuirán a 213.000 en 2012.

No obstante, el banco estadounidense afirma que la cifra media de 240.000 millones anuales, suficiente para financiar tanto la actividad existente de las entidades y sus negocios futuros, como para satisfacer las exigencias de Basilea II, "no resulta onerosa" ya que sólo representa el 76% de la media de sus emisiones entre 2007 y 2009, cuando ascendió a 315.000 millones, por lo que será "manejable" para las entidades.

En este sentido, los analistas subrayan que estas 24 entidades realizaron ya emisiones durante el pasado mes de enero por importe de 56.000 millones de euros, lo que supone que "en apenas treinta días" cubrieron el 17% de sus necesidades anuales, por lo que consideran que "la disponibilidad de financiación no será una preocupación del mismo calado que en 2008", aunque la incertidumbre reposa más sobre el coste al que se podrá obtener.

Asimismo, Citi resta importancia a los temores a corto y medio plazo sobre la posible 'sobrecarga' de emisiones de deuda por parte de los estados y empresas no financieras, que podría dificultar la colocación de las emisiones de deuda de la banca.

BBVA ENTRE LOS BANCOS QUE SUFRIRÁN UN MENOR IMPACTO.

Por otro lado, los autores del informe concluyen que el efecto entre las entidades será diferente, y destaca que bancos como BBVA, Standard Chartered, Credit Suisse, NBG o UBS experimentarán el menor impacto, al no estar sujetos a los "caprichos" de los mercados mayoristas.

En el caso del Santander, el informe apunta que la entidad presidida por Emilio Botín debe hacer frente a una elevada cifra de vencimientos al mismo tiempo que necesita financiar su expansión en los mercados emergentes y Reino Unido, aunque subraya que su base de financiación es estable.

Por contra, el documento apunta que entidades como las belgas KBC o Dexia, la escandinava Nordea o la británica Lloyd's se encuentran entre las que recibirán un mayor impacto.