El secretario de estado de economía, José Manuel Campa considera que 2010, especialmente el primer semestre, puede ser un buen momento para adquirir una vivienda gracias a una conjunción de factores que pueden constituir "importantes incentivos" para aquellas familias que tienen previsto adquirir un inmueble, en lugar de esperar a un mayor ajuste de los precios.
Campa aprecia que factores como la caída de los precios, los tipos de interés en mínimos (1%), el plan de ayudas a la vivienda, el mantenimiento de la deducción fiscal a la compra, que se eliminará con efectos a partir de 2011, y el diferencial de IVA -que subirá en la segunda mitad del año- suponen "importantes incentivos" para los interesados en comprar ahora una vivienda.

Así, subrayó que para la mayoría de las familias su capacidad de compra, tanto de bienes como incluso de vivienda durante este año, se ha incrementado, porque la caída de tipos de interés y de los precios la ha favorecido, y también por las ayudas de apoyo a la vivienda.

Además, Campa cree que las dificultades que atravesará el sector financiero español en 2010 pueden contribuir a estimular el mercado inmobiliario si las entidades sacan gran parte del 'stock' de inmuebles que tienen acumulado.

"En la medida en la que traigan activos inmobiliarios dentro del balance, a todas las entidades financieras les interesa, si no los rentabilizan, es decir, si no los tienen en alquiler o en alguna forma de generación de ingresos, el ponerlos a la venta y hacerlos caja. Eso será un incentivo que tendrán siempre", manifestó.

El secretario de Estado de Economía afirmó que el Gobierno no dispone de estimaciones sobre cuánto puede caer "o si puede caer más" el precio de la vivienda en España, y reconoció que es difícil determinar cuánto se ha ajustado hasta ahora su precio, porque es un mercado muy heterogéneo.

Sobre la evolución de los tipos, rechazó que un posible aumento de los mismos a lo largo de 2010 pueda afectar negativamente a España, dado que un incremento del precio del dinero sólo se producirá cuando exista una recuperación de las economías de la zona euro, lo que favorecerá a España aunque ésta salga después de la crisis.

Respecto al plan de ajuste del déficit fiscal que enviará el Gobierno a Bruselas a finales de este mes, Campa apuntó que contemplará un recorte anual del déficit, de al menos, el 1,5% del PIB, que se conseguirá, por un lado, mediante una reducción del gasto público y, por otro lado, por la recuperación de los ingresos en línea con la mejora progresiva del crecimiento económico.

Sin EREs en la Administración

Entre las medidas de recorte del gasto, comentó la reducción de la tasa de reposición del empleo público (se limitará al 15% en 2010), pero rechazó propuestas como llevar a cabo expedientes de regulación de empleo (EREs) porque la mayor parte de los mismos son temporales y de lo que se trata, añadió, es de recortar gasto recurrente o estructural.

Finalmente, se refirió a la renovación de algunos de los miembros de la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT) o de la Comisión Nacional de la Energía (CNE), y señaló que lo "lógico" sería que se renovasen bajo el nuevo estatus incluido en la Ley de Economía Sostenible, aunque indicó que si la aprobación de la misma se retrasa (el Gobierno contempla que esté en vigor para el verano) y la situación de interinidad resulta "insostenible", se puede plantear antes la renovación.