El Gobierno holandés ganó la batalla en abril de este año sobre los recortes fiscales para cumplir con el objetivo de déficit, pero el precio a pagar ante la ruptura de la coalición gobernante fue la convocatoria de elecciones generales en septiembre.
En concreto, el 12 de septiembre. Y de esta forma las elecciones se constituyen en un test indirecto de las medidas de rescate y ayuda financiera dentro del Euro. No es extraño que durante este mes de agosto una de las voces discordantes sobre la posibilidad de darle más tiempo a Grecia para que cumpla con sus planes de ajuste haya procedido precisamente del Ministro de finanzas holandés. Y que su Gobierno se haya caracterizado en los últimos meses por mantener una posición de rechazo, es cierto que no hasta el límite, ante cualquier medida de flexibilidad en los ajustes fiscales exigidos a los países que se benefician de la solidaridad financiera europea.

¿Qué ocurriría si el ESM volviera a aplazar su fecha de inicio? Recuerden que el plan inicial era ponerlo en funcionamiento en 2013, aunque el desarrollo (deterioro) de los acontecimientos en la Crisis del Euro aconsejó finalmente adelantarlo a este verano. Mejor, a septiembre siempre y cuando el Tribunal Constitucional alemán determine el día 12 de septiembre que la participación alemana en el Mecanismo es constitucional. Y es un requisito indispensable para que funcione, partiendo del peso de Alemania en la EMU y de la necesidad de que al menos el 80 % de los recursos (80 bn.en capital) estén aportados en su inicio. La decisión de aplazar el veredicto en julio sorprendió al mercado, aunque no tanto como si finalmente hubiera optado por rechazar la participación. Siempre cabe la posibilidad, salomónica, de una aceptación parcial derivando al Parlamento alemán la autorización de cualquier posible uso que se haga del Mecanismo. Posiblemente se opte por una decisión de este tipo.

Todo apunta a un gobierno fragmentado en Holanda, con los socialistas que rechazan nuevas medidas de austeridad al mismo tiempo que tampoco parecen a favor de mayores ayudas a otros países, formando parte del gobierno. Mayor dificultad con ello a nuevas medidas europeístas; mayor dificultad para luchar contra la crisis política del Euro.

De hecho, esto último precisamente podría actuar de lastre para que el Tribunal Constitucional alemán se muestre decidido a dar el veredicto que aplazó el 10 de abril. ¿Qué ha cambiado entre ambas fechas? Grecia, España e Italia. Y la percepción de que solucionar la Crisis de verdad pasa por algún tipo de solidaridad financiera. Y la aceleración de la integración bancaria y fiscal puede conllevar declaraciones en Alemania controvertidas que dificulten una decisión clara sobre la adecuación a su Constitución del ESM.

El día 12 será una fecha importante para Europa. De hecho, el Q4 en su conjunto también parece serlo.