
Analistas e inversores seguirán con especial atención si las firmas tecnológicas (y como líderes las 7 magníficas) empiezan a recoger los frutos de sus inversiones en Inteligencia Artificial. Tal vez, aún sea demasiado pronto, pero el mercado de acciones busca anticiparse. Así, un reciente informe del banco estadounidense Goldman Sachs expone claramente la situación: “El gasto en inversión en IA y el crecimiento de la productividad representan los principales riesgos al alza para nuestras previsiones de ganancias. Las estimaciones consensuadas apuntan a una desaceleración del impulso a las ganancias proveniente del crecimiento del gasto de capital en IA en los próximos trimestres, aunque dichas estimaciones han sido repetidamente demasiado conservadoras. Si bien hasta ahora se ha observado poco aumento de la productividad gracias a la IA en las ganancias del S&P 500, el rápido ritmo de mejora de los modelos de IA y el crecimiento de los ingresos de las empresas de IA resaltan el potencial de un mayor impacto a corto plazo del que pronosticamos actualmente” explican.
Manuel Pinto, jefe de análisis de XTB recoge el optimismo en Wall Street de este primer trimestre del año. Las previsiones de beneficios a 12 meses son ahora unos 600.000 millones de dólares superiores a las de hace tan solo cuatro meses, lo que supone un aumento del 12% y la mayor revisión al alza registrada fuera de una recuperación posterior a la recesión.
Sin embargo, este crecimiento presenta un elevado grado de concentración sectorial. El impulso procede principalmente del sector tecnológico, especialmente vinculado a la inversión en infraestructuras de inteligencia artificial y centros de datos.
“El auge de los beneficios se centra principalmente en la tecnología y en la construcción sin precedentes de centros de datos de IA. Evidentemente, esto ayuda a justificar el ascenso casi hiperbólico del índice de semiconductores de la Bolsa de Filadelfia, que subió casi un 50 % solo en abril”. Y añade: “de hecho, alrededor del 43% del aumento en el consenso de beneficios para 2026 proviene únicamente de los semiconductores. Si se añaden el hardware informático y la energía, se explica cerca del 98% de la extraordinaria mejora de este año”.
Los semiconductores, beneficiarios directos de todo este gasto, son los principales impulsores de las rentabilidades extraordinarias: los semiconductores han subido un 42% en lo que va del año, frente al +2% de Las 7 Magníficas y prácticamente plano sin incluir a NVIDIA. La firma de semiconductores lograba superar los 5 billones de dólares de capitalización, tras presentar en febrero unos resultados históricos. “Dicho de otro modo, el 40% del crecimiento del S&P 500 en 2026 está impulsado por los semiconductores, y el principal motor es la gran inversión de capital del sector tecnológico estadounidense”, concluye Pinto.
La IA continúa actuando como eje central del crecimiento global, impulsando a los principales índices tecnológicos a máximos históricos. Este fenómeno también se traslada a otros mercados con alta exposición tecnológica en Asia, mientras que Europa queda rezagada por su menor peso en este segmento.
El mercado espera un crecimiento del beneficio de las 7 Magníficas (Apple, Microsoft, Alphabet, Amazon, Meta, NVIDIA y Tesla) del 19% frente al 12% del resto del S&P 500. Pero, como indican los expertos, exigirá pruebas concretas de la rentabilidad de la inversión en IA. Axel Rudolph, analista de IG Markets, explica dónde pondrán la atención los inversores en los resultados que de Amazon que se conocerán hoy mismo. “Amazon inicia la presentación de sus resultados del primer trimestre con un fuerte impulso en sus negocios principales, especialmente en computación en la nube y publicidad. Sin embargo, la combinación de altas expectativas, el aumento de los costos y la incertidumbre macroeconómica genera un panorama más complejo”. Y añade: “Si la empresa logra un crecimiento sólido manteniendo la disciplina en los márgenes, es probable que refuerce su posición como una de las principales beneficiarias del ciclo tecnológico impulsado por la IA. Por el contrario, cualquier indicio de desaceleración del crecimiento de la computación en la nube o de un aumento de las presiones sobre los costes podría afectar negativamente al ánimo de los inversores tras una fuerte subida del precio de las acciones”, concluye.
Asimismo, se prevé que los cuatro grandes hiperescaladores (Microsoft, Alphabet, Meta, Amazon) inviertan alrededor de 645.000 millones de dólares en 2026, un 56% más que el año anterior, casi totalmente en infraestructura de IA. Los inversores están vigilando si este gasto excesivo presiona los márgenes de beneficio.
Respecto a Europa, Goldman Sachs se muestra más pesimista ya que considera el impacto macroeconómico y las ganancias reales de productividad en Europa podrían no sentirse plenamente hasta finales de esta década. Además, el mercado clásico del software se ha visto castigado en las Bolsas.
Otros efectos
Además del comportamiento de las empresas tecnológicas y de las productoras de semiconductores, la IA afectará a otros sectores. El energético y el de la construcción están siendo claves, tanto por la mayor demanda de electricidad de esta tecnología como por la edificación de grandes centros de datos.
También, y pese a la incertidumbre geopolítica actual, tanto el crecimiento económico como la evolución de los precios y la marcha del mercado laboral dependerán en gran parte de la marcha de la nueva tecnología y su aplicación en los distintos sectores económicos. De momento, proliferan más las encuestas sobre su uso en el mundo empresarial que realidades y destacan el anuncio de despidos, al mismo tiempo que se muestran también nuevas contrataciones para aplicar la IA.

