
La OPI de SpaceX se ha presentado como el lanzamiento del año. Se espera que la misma recaude 75 mil millones de dólares. Pero hay un rumor circulando en el mercado, que Elon Musk podría fusionar a la firma saliente con Tesla. Lo que trajo entre los inversores una gran incógnita: ¿esto resolverá o complicará la situación?
Según datos de The Motley Fool, la empresa resultante tendría muchos negocios en sus manos: lanzaría cohetes, ofrecería telecomunicaciones espaciales, entrenaría modelos de inteligencia artificial, construiría robots humanoides, diseñaría robotaxis, desarrollaría tecnología de conducción autónoma, fabricaría baterías y vendería automóviles.
Esto también podría resultar en sinergias como que SpaceX ayude a fabricar los rotos Optimus y Tesla use los modelos de IA de xAI.
¿Pero esto sería de ayuda o podría complicar aún más las cosas en el desarrollo?
Otro punto es el tema gubernamental. SpaceX tiene importantes contratos con el Departamento de Defensa y la NASA, mientras que la tecnología de conducción autónoma de Tesla está bajo un riguroso escrutinio por parte de los reguladores de seguridad, entre otros.
Cualquier asunto que involucre entidades gubernamentales puede ser beneficioso o frenar por completo un proyecto.
Por último, esta entidad resultante le otorgaría a Musk el control total.
SpaceX utiliza una estructura de dos clases: acciones de Clase A y acciones de Clase B. Los accionistas de Clase B obtendrán 10 votos por cada acción de Clase A disponible, la misma que tienen los inversores minoristas.
Esto le otorgará a Musk el 50% del poder de voto tras la salida a bolsa y la capacidad de elegir, destituir o cubrir cualquier vacante en el consejo de administración. La empresa también ha adoptado el arbitraje obligatorio, lo que restringe las demandas colectivas de los accionistas.
Esto le facilitaría a Musk la fusión entre ambas compañías sin tener nadie que le ponga un obstáculo a su decisión.
Una fusión le simplificaría la vida a Musk, pero la compleja empresa resultante tendría más problemas que soluciones: La competencia que enfrenta Tesla y el gasto de SpaceX para escalar su IA se vería más como un inconveniente que una forma de simplificar los asuntos empresariales.
¿Qué dicen los analistas?
Según Tipranks, Tesla cuenta con la revisión de 29 analistas divididas en 12 compras, 12 mantener y 5 ventas. El precio objetivo promedio es de 403,86 dólares, con un máximo de 600,00 dólares y un mínimo de 24,86 dólares. Este precio objetivo promedio representa una variación del -4.35% respecto al cierre del viernes.
Dan Levy, analista de Barclays, recomienda mantener con un precio objetivo en los 360 dólares.
Alexander Potter, analista de Piper Sandler, recomienda comprar con un precio objetivo en los 500 dólares.
Glenn Thum, analista de Phillip Securities, recomienda vender con un precio objetivo en los 220 dólares.
Tesla cerraba la semana pasada en rojo con un gap bajista hasta los 422.14 dólares. La media móvil de 200 periodos se encuentra debajo de las últimas siete velas, RSI a la baja en los 57 puntos y las líneas del MACD encima del nivel de cero.
El soporte a mediano plazo se encuentra en los 337.25 dólares. Mientras, los indicadores de Ei se muestran prácticamente alcistas.

