En estos últimos dos años el sector farmaceútico no ha sido el más idóneo para los inversores. Las constantes amenazas desde la esfera política sobre los precios de los medicamentos han supuesto un lastre para la evolución de muchas de estas compañías en bolsa.  En este entorno, ¿existen oportunidades para los inversores?


El precio de los fármacos se ha convertido en los últimos años en un arma arrojadiza de los distintos partidos políticos americanos durante las campañas electorales. La primera en utilizar ese argumento para intentar ganar votos, fue la candidata demócrata, Hillary Clinton en septiembre de 2015. Desde entonces, el sector no ha hecho nada más que navegar al pairo de los vientos que llegban en cada momento.

Los expertos de  JP Morgan acaban de publicar una nota para sus clientes en la que apuntan que la mejor opción para aquellos inversores que quieran optar por este sector es elegir grandes compañías con productos que acaben de entrar en el ciclo. Además, también se fija en esas empresas cuyas ventas están en alza y cuentan con potencial de expansión de márgenes.

Ellas optan por sobreponderar estas tres empresas:

Allergan: La empresa sube más de un 16% en lo que va de año. La compañía que tiene un gran pipeline de productos ha logrado ampliar su cartera gracias, fundamentalmente, a varias adquisiciones en los últimos años.

Gracias a esta política de crecimiento ha logrado ampliar su cartera de tratamientos. Pero no solo, también ha hecho una gran apuesta por la investigación y el desarrollo. De hecho, tiene uno de los portfolios de medicamentos en distintas fases de investigación más amplio de la industria. Por si fuera poco, también es destacable su posición a nivel mundial en productos genéricos.

La compañía tiene una rentabilidad por dividendo del 1,15%  y estos expertos le dan un potencial de revalorización del 20% desde los niveles actuales de cotización. 

Bristol-Myers Squibb:  se trata de una de las farmacéuticas que no solo está en el radar de JP Morgan, sino de otras firmas de análisis.

Recientemente la farmacéutica ha publicado sus cuentas, que han excedido de largo las previsiones de los analistas. En las cuentas se incluía una mejora de los beneficios de uno de sus medicamentos para el tratamiento del cáncer, Opdivo.

En la actualidad, sus accionistas reciben una rentabilidad por dividendo del 2,83%, por encima de la media del mercado en general. En la firma le dan un potencial de casi el 20% desde los niveles actuales de cotización.

Eli Lilly: Al igual que ocurre con las otras dos farmacéuticas anteriores, estos analistas alaban el completo pipeline de productos con el que cuenta esta compañía. En lo que va de año, la firma se deja un 6% y un 20% en doce meses.

Del mismo modo, sus beneficios también han estado por encima de las estimaciones durante el primer trimestre gracias, sobre todo, a la alta demanda de productos para el tratamiento para la diabetes o la soriasis.

En la actualidad, la compañía ofrece una rentabilidad por dividendo del 2,5%. En JP Morgan le han asignado un precio objetivo de 100 dólares por acción , lo que implica un potencial de un 20% desde los niveles actuales de cotización.  Desde que comenzó el ejercicio, sube un 11%.

 

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