El martes comienza la reunión de dos días que mantendrá el Comité Federal del Mercado Abierto (FOMC) de la FED en la que la institución podría anunciar el inicio de la reducción de su balance que, en estos momentos, supera la cota de 4,5 billones de dólares.

Habrá que ver cuál es el efecto de esta medida en las bolsas, teniendo en cuenta que fue precisamente el programa de expansión cuantitativa conocido como QE el que ha alentado el acutal mercado alcista que dura ya más de 8 años. ¿Tendrá efecto en la liquidez de los mercados?

A la espera de conocer más detalles sobre la duración de este programa y las consideraciones técnicas, el estratega de Goldman Sachs, David Kostin, ha escrito en una nota a sus clientes que las firmas cotizadas que más se van a beneficiar de este nuevo régimen van a ser los bancos y las compañías menos endeudadas.

Señala el experto que “los bancos lo hicieron mejor en bolsa que otros sectores tras la elección de Donald Trump el pasado noviembre, aunque durante el año lo han hecho peor que el conjunto del mercado”, afirma el experto.

En su opinión, las entidades financieras también se beneficiarán en bolsa del posible inicio de la desregulación del sector financiero que prometió Donald Trump a través de su programa electoral. En concreto, el experto señala que “además de los vientos de cola que supondrán la subida de los tipos de interés, los bancos deberían beneficiarse de los cambios regulatorios que no están reflejados en los precios de las acciones”, ha afirmado el experto.  “Después de haber cotizado las mejoras de la macroeconomía y la esperanza de una desregulación a finales de 2016, las entidades financieras han eliminado ya toda esa prima con la que cotizaban”. En su opinión, los bancos se han convertido en una oportunidad muy atractiva.

KBW Nasdaq Global Bank Index

Índice bancario

Bloomberg

Para Kostin, los perdedores de la situación actual van a ser aquellos que se denominan “bonds proxy”, como las utilities y todas esas cotizadas con baja volatilidad.

En su opinión, las compañías con baja volatilidad han sido muy demandadas este año y cotizan a una mayor valoración.  

Para el estratega de Goldman Sachs, el mercado ha descartado muy pronto la posibilidad de una nueva subida de tipos en Estados Unidos, aunque de acuerdo con sus análisis, los últimos datos de inflación harían posible una subida más este mismo año.