Los principales índices de la bolsa de Nueva York registran ganancias en la apertura, ignorando los riesgos sobre el posible cierre del Gobierno federal, pendiente de la votación en el Senado, y los resultados de IBM y American Express, que caen en el inicio de la sesión bursátil. Así, el Dow Jones logra mantenerse por encima de los 26.000 puntos.

Apertura con ganancias después de que ayer Wall Street cerrase con retrocesos, ante las pérdidas del sector industrial y otras compañías sensibles a los tipos de interés, que contrarrestaron las ganancias de los valores tecnológicos.

En la sesión de hoy, al otro lado del Atlántico la atención está puesta en el posible cierre del Gobierno federal ante la negativa de los demócratas de aumentar el techo de gasto.

La Cámara de Representantes votó el jueves por la noche con 230 votos a favor y 197 votos en contra de un proyecto de ley para extender la fecha caducidad de la financiación hasta el 16 de febrero. Pero también la del Senado, cosa no tan evidente en estos momentos, ya que los conservadores tienen 51 de los 100 escaños, pero necesitan una mayoría de 60 para que el proyecto de ley siga adelante.

Al cierre de la sesión de ayer presentó sus resultados IBM y American Express. La firma tecnológica estadounidense cerró 2017 con unos beneficios de 5.753 millones de dólares, un 52% menos que en 2016, afectados por las provisiones fiscales que anotó en el último trimestre del año. La compañía, que ha emprendido un proceso de transformación, obtuvo en 2017 unos ingresos de 79.139 millones, por debajo de los 79.919 millones del año anterior.

Por su parte, la compañía estadounidense de tarjetas de crédito registró pérdidas de 1.197 millones de dólares en el cuarto trimestre de 2017, los primeros 'números rojos' en 26 años, frente al beneficio neto de 825 millones de dólares de un año antes, tras asumir un impacto negativo de 2.600 millones de dólares por la reforma tributaria aprobada en EEUU.

En el acumulado de 2017, American Express obtuvo unos beneficios netos de 2.738 millones de dólares, un 49% menos que en el ejercicio de 2016.

Con las cuentas de 47 compañías del S&P 500 publicadas,  el incremento medio del beneficio por acción es del 11,18%. El mercado apuntaba un alza del 11%. El 74,5% de ellas han batido las expectativas, el 12,8% se ha mantenido en línea y el 12,8% restante ha decepcionado.

Durante la sesión la principal referencia a tener en cuenta será la confianza de los consumidores de la Universidad de Michigan preliminar de enero, cuya previsión es que mantenga en niveles máximos (97 puntos desde los 95,9 de diciembre). “En EE.UU, la rebaja de impuestos y la evolución del mercado laboral sientan las bases para el incremento en la confianza de los consumidores y el índice de la Universidad de Michigan así lo reflejará”, explican desde el departamento de análisis de Bankinter.

Con todo en la apertura de Wall Street, el Dow Jones sube un 0,01%, el S&P 500, un 0,25% y el Nasdaq, un 0,26%.

Con el índice industrial en los en los 26.016,19 puntos, las ganancias las lidera Nike, que sube un 1,74%, por delante de Caterpillar y de Home Depot, que avanzan un 1,22% y un 0,71%, respectivamente.

Las subidas de la firma deportiva se producen tras la mejora de recomendación de los analistas de Wedbush, hasta sobreponderar desde neutral, al tiempo que han revisado al alza el precio objetivo, hasta 74 dólares, desde su estimación anterior de 57 dólares por acción.

Las dos compañías que hoy han presentado sus resultados IBM y American Express encabezan los descensos, al caer un 3,07% y un 2,76%, respectivamente. General Electric se sitúa a continuación, al ceder un 0,72%.

En el arranque de la sesión en EEUU, el euro mantiene el cambio en los 1,223 dólares, mientras que en el mercado de materias primas el precio del petróleo Brent baja un 0,74%, hasta los 68,72 dólares,  y el West Texas cede un 0,83%, hasta los 63,42 dólares por barril.

Los descensos del crudo se producen después de que la Agencia Internacional de la Energía (AIE) apuntase que la subida del petróleo, que ha llegado a superar por primera vez desde 2014 los 70 dólares por barril, impulsará al alza la producción de crudo de EEUU, haciendo posible que "muy pronto" supere a Arabia Saudí e incluso rivalice con el volumen de oferta de Rusia.