Durante la jornada se han conocido los datos sobre las ventas de viviendas pendientes de formalización y la producción industrial en Estados Unidos.
Un menor número de estadounidenses de lo esperado por los expertos firmaron contratos para comprar viviendas usadas en Estados Unidos en el mes de septiembre. Se trata del cuarto mes consecutivo de caídas. El resultado de este informe de la Asociación Nacional de Agentes Inmobiliarios ha sido consecuencia del aumento de las tasas hipotecarias que ha reducido la actividad en el mercado inmobiliario norteamericano.

El índice de ventas pendientes de formalización cayó un 5,6%, superando todas las previsiones del consenso de analistas, produciendo la mayor caída en los últimos tres años, después de que en el mes de agosto descendiera un 1,6%. Este resultado es las tasa más baja de todo el año. (Ver documento)
Viviendas pendientes de formalización


Las tasas hipotecarias mes pasado alcanzaron los niveles máximos en los últimos dos años y esto ha provocado que algunos propietarios sean reacios a poner las propiedades a la venta, ya que esperan que los precios se incrementen. Eso ha hecho que algunos compradores potenciales se hayan quedado en un segundo plano y se haya ralentizado el ritmo de recuperación del mercado inmobiliario.

La producción industrial, por debajo de lo esperado

Por otro lado, también se ha conocido que la producción industrial en Estados Unidos en el mes de septiembre se elevó menos de lo que esperaba el consenso de expertos, como consecuencia del cierre parcial de la administración estadounidense. El bloqueo presupuestario ha sido el factor principal para que la cifra haya estado por debajo de las estimaciones.

La producción en las fábricas subió un 0,1% tras un el dato revisado al alza tras el informe de agosto del 0,5%. La media de los pronósticos de los consideraba que el incremento iba a ser del 0,3%. La producción industrial total, que también incluye la producción de las minas y los servicios públicos, avanzó un 0,6%, dado que las temperaturas más altas hicieron subir el consumo de electricidad. (Ver documento)

Las cifras muestran una disminución en la producción de tales bienes no duraderos como los productos químicos y textiles, mientras que la producción de automóviles y equipos de oficina aumentó.