Draghi ha dicho que “mantendrán el sistema de inyección de liquidez hasta el 15 de enero de 2013”. También ha señalado que “el crecimiento económico en la Zona Euro sigue siendo débil y afecta a la confianza”. En cuanto a las previsiones, el máximo responsable del regulador sostiene que el crecimiento del PIB de la Unión Europea para 2012 se mantiene en una horquilla de -0,5% a +0,3%; mientras que para 2013, baja ligeramente de 0%-2,2% a 0%-2%.

Por otro lado, el presidente del BCE ha señalado que la inflación permanecerá por encima del 2% en 2012 y ha apuntado que la “expansión monetaria es mitigada”. Respecto a los distintos países de la Zona Euro y sus esfuerzos fiscales, ha precisado que deben continuar y que las naciones con desequilibrios deben solucionarlos apostando por la “consolidación fiscal

En definitiva:

• Inflación por encima del 2 % este año; actuará firma y en su momento sobre la inflación; la inflación será inferior al 2 % en 2013
• Expansión monetaria tenue; débil demanda de crédito en lo que resta del año
• Crecimiento débil; espera una recuperación gradual en el futuro
• Riesgos para el crecimiento desde los problemas de deuda; riesgos para la inflación equilibrados : debilidad del crecimiento frente a subida de precios externos e impuestos
• Es fundamental seguir con la consolidación de balances
• Es muy importante que los líderes políticos acuerden pasos a largo plazo para el EUR
• El mercado interbancario no funciona bien
• El ECB no es quien para empujar a un gobierno a acudir al EFSF. En el caso de España, la decisión debe ser tomada en función de un cálculo realista de las necesidades de capital de la banca

Realmente, "el ECB podría valorar el desarrollo de los acontecimientos durante este mes de junio. Las decisiones de los gobiernos y su potencial impacto en los mercados. Con todo, hoy Draghi también ha rechazado que haya respuesta de la política monetaria a la decisión de los gobiernos", explica José Luis Martínez, estratega de Citigroup.

Por otro lado, ahora ya debemos también considerar la posición de otros bancos centrales: "la tensión de los mercados comienza a ser global, aunque uno de los más importantes detonantes sea europeo. Y la respuesta, en caso de un mayor deterioro, también debe ser global".