Deducción por dividendos
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Las rentas percibidas en forma de dividendos están sujetas a un tipo de retención del 21% que corresponde realizar a la sociedad que los distribuye y que se aplica sobre su importe íntegro.
Esta retención se incluirá posteriormente en el apartado correspondiente a los pagos a cuenta restándola de la cuota líquida para calcular la cuota diferencial a ingresar o devolver.
Una vez declarado el rendimiento del capital mobiliario, se aplica la deducción por dividendos sobre la cuota liquidable, con la finalidad de que el dividendo tribute dos veces, es decir, por el Impuesto sobre Sociedades y que tributen cuando se distribuyen al socio en su correspondiente impuesto.
Para la determinación de la presente deducción se aplica un determinado porcentaje sobre el rendimiento íntegro percibido, es decir, sobre el 100% del rendimiento obtenido antes de aplicar el porcentaje que le corresponda en función de la procedencia de las rentas (que según la cantidad pagadora puede ser el 140%, el 125% o el 100%). El porcentaje a aplicar al rendimiento íntegro obtenido por la entidad para realizar la deducción es el siguiente:
40% con carácter general.
25% cuando los rendimientos procedan de la entidades a las que se les aplica el 125% para determinar el rendimiento íntegro .
10% cuando se trate de retornos procedentes de sociedades cooperativas protegidas.
5% cuando procedan de retornos de las sociedades cooperativas especialmente protegidas.
En el caso de que no se haya podido aplicar íntegramente la deducción por insuficiencia de cuota, las cantidades no deducidas se podrán deducir en los cinco años siguientes.