
Añadir Estrategias de Inversión en Google
Los tipos de interés elevados han cambiado, sin duda, el mapa de oportunidades de los inversores. Después de años en los que la renta fija apenas era atractiva, ahora los bonos vuelven a competir con la bolsa por un hueco en las carteras. Y es que, la persistencia de la inflación, las tensiones en la deuda pública y la fuerte concentración de Wall Street en las grandes compañías vinculadas a la inteligencia artificial obligan a ser mucho más selectivos.
Por lo que la pregunta es clara: ¿dónde invertir mientras el precio del dinero siga alto?
Renta fija: mejor calidad y prudencia con los plazos
En este contexto, la renta fijavuelve a ofrecer rentabilidades suficientemente atractivas como para competir con la renta variable, aunque no todos los expertos coinciden en qué parte de la curva ofrece ahora las mejores oportunidades.

Juan Ignacio Marrón, CEO de@InversoresInstitucionales, considera que la renta fija de calidad debería ser una de las primeras piezas de una cartera en el entorno actual. Los elevados rendimientos de la deuda permiten volver a obtener una rentabilidad atractiva con menos riesgo que en bolsa, aunque apuesta especialmente por los vencimientos intermedios y recomienda ser selectivo con la duración larga.

Y José María Luna, asesor financiero y socio deLuna-Sevilla Asesores Patrimoniales, adopta una postura todavía más defensiva. Mientras no se estabilicen los mercados de deuda, apuesta por la renta fija de muy corto plazo. A su juicio, antes de aumentar duración sería necesario que el precio del petróleo se moderase y que comenzasen a despejarse las dudas sobre las cuentas públicas de algunas de las principales economías. Si ese escenario llega, considera que podría aparecer una oportunidad importante en bonos de medio y largo plazo.
Cuatro fondos para moverse en un escenario de tipos altos

Desde MyInvestor, su director de inversiones,Ignasi Viladesau pone sobre la mesa varias alternativas concretas para inversores que quieran mantener un perfil relativamente conservador.
Una de ellas es DWS Floating Rate Notes, una estrategia que invierte mayoritariamente en deuda con tipos variables. Este tipo de bonos adapta sus cupones a la evolución de los tipos a corto plazo, lo que reduce su sensibilidad frente a las subidas de tipos respecto a los bonos tradicionales.
Otra opción es AXA World Funds - Global Inflation Short Duration Bonds, centrado en bonos ligados a la inflación y de corta duración. La idea es contar con una mayor protección si las presiones sobre los precios, especialmente las derivadas de la energía, vuelven a sorprender al alza.
Ignasi Viladesau también señala los bonos catástrofe a través del Twelve Cat Bond Fund. Son activos cuyo comportamiento depende fundamentalmente de determinados riesgos aseguradores y catástrofes naturales, por lo que presentan una fuente de rentabilidad diferente y poco relacionada con el ciclo económico tradicional.
Y para quien busque una solución más diversificada aparece MyInvestor Cartera Permanente, que reparte su exposición entre renta variable, renta fija, oro y liquidez. Su filosofía busca precisamente que distintas partes de la cartera respondan mejor a diferentes escenarios económicos.
Bolsa sí, pero más allá de las grandes tecnológicas
Los tipos altos tampoco implican renunciar a la renta variable. Para Juan Ignacio Marrón, el problema está en la elevada concentración de la bolsa estadounidense. Las grandes compañías de inteligencia artificial mantienen fuertes perspectivas de crecimiento, pero eso no significa que cualquier valoración esté justificada.
Por ello, apuesta por complementar la tecnología de calidad consmall y mid caps, compañías value y empresas con balances sólidos, poco endeudamiento y elevada generación de caja. También encuentra oportunidades en Europa y Japón, mercados que ofrecen una composición sectorial y unas valoraciones diferentes a las de Estados Unidos.
Otra vía para participar en el crecimiento de la IA consiste en mirar más allá de las grandes tecnológicas y dirigirse hacia su infraestructura: semiconductores, centros de datos, redes eléctricas, generación de energía, refrigeración y equipamiento industrial.
El escenario, en definitiva, es distinto al de hace unos años. Con los tipos en niveles elevados, el inversor puede volver a obtener rentabilidad sin asumir necesariamente todo el riesgo de la bolsa. La renta fija de corto plazo sirve de refugio mientras persista la incertidumbre, mientras que una futura estabilización de los tipos largos podría abrir oportunidades en duración.
En renta variable, el reto pasa más por diversificar que por abandonar el mercado: reducir el peso de las grandes tecnológicas estadounidenses y buscar oportunidades en compañías más pequeñas, mercados internacionales y sectores vinculados a la inversión en inteligencia artificial.
Nuevo Boletín y canal de WhatsApp para profesionales
Estrategias de Inversión lanza su canal de WhatsApp Asset Managers, dirigido a profesionales de la inversión, banqueros privados, selectores y distribuidores de fondos, y profesionales del sector financiero.
Tambien puedes apuntarte gratuitamente para que todos los miercoles te llegue nuestro boletín con contenidos exclusivos para profesionales.

