
¿Cómo comienza la historia de Redegal y cuál ha sido su recorrido hasta hoy?
Redegal nace hace 22 años en Ourense con una idea que hoy parece obvia, pero que entonces no lo era tanto: ayudar a las empresas en internet. Empezamos en los albores del entorno digital y, desde entonces, hemos sabido mutar de forma constante. Pasamos de ser una agencia de desarrollo web a especializarnos en comercio electrónico, abrimos mercado en Latinoamérica hace ya más de quince años y nos posicionamos como consultora full digital.
Hoy, con la madurez que dan los años y nuestra salida a BME Growth, nos hemos consolidado como una Smart Digital Company. Ha sido un viaje de adaptación continua, donde la tecnología siempre ha sido el medio, pero el fin siempre ha sido la rentabilidad de nuestros clientes.
¿Cuál es la visión a largo plazo de la compañía, para los próximos 3-5 años y cómo piensa conseguir esos objetivos?
Nuestra hoja de ruta es clara: queremos alcanzar los 22,6 millones de euros de ingresos y un EBITDA de 4,4 millones en 2028. Pero más allá de la cifra, la visión es consolidar nuestro modelo de Smart Digital Company. Para lograrlo, combinaremos un crecimiento orgánico sostenido a doble dígito con un crecimiento inorgánico muy selectivo (M&A) que nos permita integrar nuevas capacidades tecnológicas y abrir mercados.
Ya estamos comercializando y validando productos Bootstrap que multiplican el ARR con nuestra base histórica y generan tracción en Europa. Todo esto pivota sobre nuestra fuerte apuesta por el área de Research y el desarrollo de producto propio.
¿Cómo se adapta a los cambios del mercado y las condiciones competitivas?
En tecnología, si te adaptas al cambio, ya vas tarde; tienes que anticiparte. Por eso hemos puesto el foco estratégico en el Research. No nos limitamos a usar las herramientas que dicta el mercado, sino que destinamos recursos a investigar cómo la automatización y los procesos data-driven pueden escalar ventas para nuestros clientes antes de que nos lo pidan. Nuestros recent wins en Europa confirman que el modelo funciona. La agilidad es nuestro ADN, pero ahora le sumamos una capa de decisiones informadas por datos.
¿Cuáles son los mayores desafíos que enfrenta actualmente la compañía?
Principalmente dos. El primero, a nivel sectorial, es la captación y fidelización del talento clave. Convertirnos en una Smart Digital Company exige perfiles muy cualificados y la competencia es feroz.
El segundo es mantener y mejorar nuestros márgenes de rentabilidad mientras escalamos el negocio, lanzamos productos Bootstrap e integramos posibles adquisiciones. Crecer está bien, pero crecer de forma rentable y ordenada es el verdadero desafío.
¿Cuáles son las métricas financieras clave que utiliza para medir el éxito de la empresa?
Cotizar en BME Growth te da una disciplina financiera brutal. Evidentemente miramos la evolución de la facturación, pero mi foco principal está en el margen operativo y la generación de caja. El crecimiento de los ingresos (top line) debe trasladarse obligatoriamente a la rentabilidad (bottom line). También medimos muy de cerca el ARR recurrente y el LTV (Lifetime Value) de nuestros clientes, porque son el mejor indicador de que nuestra propuesta de valor funciona a largo plazo.
¿Cómo fomenta una cultura de innovación dentro de la empresa? ¿Cómo asegura que su equipo ejecutivo esté alineado con la visión y objetivos de la empresa?
La innovación no surge por decreto, surge cuando das a las personas espacio y herramientas para investigar. De ahí nuestro empeño en poner a las personas y al cliente en el centro. Respecto al equipo ejecutivo, la clave es la transparencia total. Compartimos la misma hoja de ruta de la salida a bolsa, con objetivos medibles a corto y medio plazo. La disciplina del mercado nos obliga a todos a remar en la misma dirección y a hablar el mismo idioma basado en datos y resultados.
¿Qué cualidades busca en los miembros de su equipo de liderazgo?
Busco resiliencia, curiosidad insaciable y, sobre todo, visión de negocio. No me sirve un perfil puramente técnico que no entienda cómo su trabajo impacta en la cuenta de resultados del cliente.
También valoro mucho la humildad; en un sector donde todo cambia en meses, quien crea que lo sabe todo está condenado a quedarse atrás.

¿Cómo integra la responsabilidad social en su estrategia empresarial?
La mejor responsabilidad social de una empresa es generar riqueza y empleo de calidad en su entorno. Redegal sigue manteniendo un arraigo enorme en Galicia, demostrando que se puede ser un líder tecnológico global desde aquí. Además, apostamos por la sostenibilidad digital: desarrollamos arquitecturas tecnológicas y estrategias de marketing eficientes, optimizando recursos y ayudando a nuestros clientes a reducir su propia huella.
¿Cómo equilibras la exigencia de tu rol de presidente ejecutivo con tu vida personal y bienestar?
Es un reto constante, no te voy a engañar. El secreto está en saber delegar. Rodearte de un equipo directivo excelente te permite soltar el micro-management y centrarte en la estrategia.
BME Growth exige mucho nivel de reporte y presencia, por lo que ser sumamente estricto con la gestión de la agenda y proteger los fines de semana se ha vuelto innegociable para mí.
¿Qué actividades disfruta fuera del trabajo?
Soy una persona a la que le gusta conectar con sus raíces para desconectar la mente. Disfruto mucho de Galicia, de su naturaleza, de la tranquilidad y del tiempo con mi familia. La tecnología me apasiona, hacer deporte, leer, cocinar y apartar los ojos de las pantallas son mi mejor válvula de escape.
¿Qué hábitos personales consideras que son clave para su éxito?
La disciplina y la constancia. Levantarse temprano, planificar el día antes de que las urgencias te devoren y dedicar un tiempo diario a leer sobre economía, tecnología o gestión. Y, sobre todo, saber escuchar: a mi equipo, al mercado y a los inversores.

¿Qué consejo le daría a los futuros líderes empresariales? ¿Y a los jóvenes?
A los futuros líderes les diría que la tecnología sin estrategia de negocio no vale nada. Que no se enamoren de la herramienta, sino del problema que resuelven. A los jóvenes que se incorporan al sector les pediría amplitud de miras; que usen la tecnología disponible para ser mejores, no para pensar menos. Que mantengan el espíritu crítico y el hambre por aprender.
Mirando hacia atrás, ¿hay algo que haría diferente en su carrera?
Seguramente habría acelerado antes ciertas decisiones estratégicas. A veces, por prudencia, retrasamos movimientos que sabemos que son correctos, como la apuesta en desarrollo de producto propio hace 18 meses o la propia estructuración de la empresa. Pero al final, cada etapa te da el aprendizaje necesario para la siguiente.
¿Qué legado quiere dejar en la empresa?
Quiero que Redegal me trascienda. Mi mayor éxito no será la capitalización bursátil o los millones facturados, sino dejar una compañía sólida, que sea reconocida como una verdadera escuela de talento y un referente ético y profesional en el sector tecnológico. Un lugar donde la gente inteligente quiera venir a trabajar para hacer cosas increíbles.

