Tres eran las compañías que, según el comportamiento que han tenido desde febrero de 2011, teníamos que comprar. Sacyr, Banco Popular y ArcelorMittal. Si miramos a las que, desde entonces, son las más populares ¿cuáles nos toca vender?

Seguramente no les extraña que Amadeus esté entre los primeros puestos. La compañía ha doblado su valor en bolsa durante este tiempo aunque, dicen los expertos, que podría haber llegado el momento de descansar. El valor ayer fue uno de los que más posiciones perdió y las casas de análisis comienzan a posicionarse “neutrales” sobre el valor, según las últimas estimaciones de Factset, que colocan el precio de la compañía más de un 6% por debajo de los niveles actuales.

Estimaciones consenso de brokers sobre Amadeus. Fuente: Factset
Consenso Amadeus


Tal y como explica Daniel Pingarrón, estratega de mercados de IG es una empresa nicho, muy exclusiva, en un negocio muy estable y concreto, con claro potencial de crecimiento” y que podría seguir funcionando como activo refugio. Eso sí, parece que en momentos de inestabilidad de los mercados. Lo que, salvo por los emergentes, de momento no podría darse.

Evolución BPA de Amadeus. Fuente: Factset

Evolución BPA Amadeus


A pocos pasos en la pasarela Jazztel. Ayer mismo les hablábamos de si están o no justificadas la subidas en el valor. Desde luego, en los tres últimos años la compañía se ha hecho con más del 90% de revalorización. Una cantidad, nada desdeñable para quien haya conseguido atraparla desde el comienzo. Pero ¿sigue habiendo posibilidades en la compañía? Para empezar es la “eterna” opada. Entra, desde hace ya varios años, en las quinielas de todos los movimientos del sector. Algo que todavía no se ha materializado. (Ver: Jazztel, ¿están justificadas las subidas?) Este año, Vodafone y Orange son las dos novias que le han colocado este año. “Es una compañía que generará sinergias de costes con una fusión”, explica Ricardo Cañete, director de RV de Mutuactivos. (Ver: Charla Magistral: Mutuafondo España, una historia de éxito). Todavía, sin compromiso.

La compañía se enfrenta mañana a la publicación de sus cuentas