Como cada semana, Álvaro Blasco, director de análisis de ATL Capital visita el plató de la Bolsa de Madrid para valorar cuáles son las variables que moverán los mercados en próximas sesiones. 

El BCE inició el QE. Sin embargo, las bolsas no lo cotizan favorablemente ¿por qué?
Hay una mezcla de temas que inciden en el comportamiento de la bolsa como Grecia, Turquía..y sobre todo hay dos tipos de jugadores. Los que jugaban a la noticia antes de que fuera efectiva pero creo que sobre todo es cuestión de volúmenes. El BCE tiene que hacer frente a compras de 60.000 millones de euros todos los meses y el mercado no tiene tanto papel ahora mismo. Se rumoreaba que ayer no llegó a los 50 millones de euros que no es poco dinero pero para las cifras estimadas es bastante poco. Lo que nos está pasando ahora es que los mercados han subido con mucha fuerza en los últimos meses y lo lógico es que se tomen un respiro.

¿Preocupa que el Ibex35 esté por debajo de los 11.000 puntos?
Lo que hay que hacer es si hay oportunidad de entrar en el Ibex35. El sentimiento del mercado sigue siendo alcista, los fundamentales siguen siendo positivos y hay que ser selectivos porque cada vez hay más motivos para buscar unos u otros valores que nos pueden ir delimitando de forma más clara la cartera.

Cree que la compra de bonos del BCE ¿podrá implementarse sin problema?
Poco a poco sí pero hay que ver que las entidades que son grandes tenedoras de renta fija tienen que emplear ese dinero en otras operaciones. Muchas veces no es tan sencillo en un plazo tan corto cambiar la estrategia de la entidad. Hay muchas que ya lo han hecho, hay ciertas tensiones entre entidades y eso es porque son plenamente conscientes de que tienen que volver a su negocio tradicional, con lo que poco a poco veremos a los bancos deshacerse de sus carteras de renta fija y el BCE tendrá una dificultad menor para completar su objetivo de compra.

¿Podría haber turbulencias en el mercado si esto no sucede?
No debería preocuparnos si no se llegan a esas cifras, especialmente en estos primeros momentos de la implementación.

Sí estamos viendo una buena acogida en el mercado de divisas. Depreciación del euro hasta niveles de 1.07. ¿Cree que se llegará a la paridad?
Podríamos ver la paridad porque hay grandes casas que han apostado por esta posibilidad. Hay que tener en cuenta que EEUU se empieza a estar incómodo con la fortaleza de su moneda pues durante los últimos años un dólar débil les ha permitido mejorar los balances de sus compañías y su economía. Y ellos sí tienen armas para debilitar su moneda, con lo que pueda que el camino no sea tan vertical como estamos viendo ahora mismo. Para los que tengan dólares, no es tontería empezar a deshacer.

Uno de los problemas de las bolsas es Grecia. Mañana los acreedores internacionales negociarán el acuerdo que firmaron para desbloquear los fondos de rescate. ¿Se llegará a un acuerdo este miércoles?
Parece difícil. En principio creemos que nos demoraremos algo más pero sí hemos visto una llamada de atención por parte del BCE anunciando que han pasado 15 días desde el acuerdo y que los términos de Grecia son muy vagos. Tenemos que ver hasta qué punto hay una agilidad por parte de la administración griega.

Además, también nos impactan los problemas que hay en Brasil. ¿Qué podría suceder con los negocios de las empresas españolas en esta región?
Ahora mismo la divisa es un fuerte problema para estas compañías que han apostado muy fuerte pero para nada creemos que deban deshacer posiciones. Evidentemente tendrán una incidencia importante en este primer trimestre del año.

Hemos visto incluso a Brasil elevar los tipos aparentemente sin necesidad pero para intentar defender su moneda y evitar una depreciación tan fuerte. Una divisa que se deprecia un 22% en el ejercicio, implica una pérdida muy significativa en los beneficios de estas compañías.

Si somos inversores de medio-largo plazo no debería preocuparnos pero Brasil tampoco tiene ahora mismo una mayoría tan clara y firme como ha tenido otros años, con lo que esta situación podría durar varios meses y puede complicar algo más el comportamiento de las multinacionales españoles que tienen una fuerte presencia allí.