Es indiscutible que la actual dinámica de abaratamiento del petróleo juega en contra de Repsol y a favor de IAG. Esto se traduce este viernes en una recomendación de compra para la aerolínea, mientras que la petrolera recibe la espalda de los brokers.
 
El petróleo no da tregua. El oro negro no para de abaratarse en los últimos meses, mellando los beneficios de las empresas petrolíferas. Es el caso de Repsol, que se ha visto obligada a llevar a cabo un serio plan de ajuste de gastos y desinversiones para lograr proteger su dividendo a toda costa -aunque el break even del petróleo ya está muy por debajo del que garantiza esta retribución- el abaratamiento del crudo está  repeliendo a los brokers. Así, hoy nos encontramos con la enésima bajada de recomendación por parte de los expertos. JPMorgan ha recortado el precio objetivo de Repsol desde 10,50 euros, a 10 justos. No obstante, desde los precios actuales esto redundaría en una potencial subida del 9%.


 
En cambio, IAG aplaude la caída del petróleo, ya que repercute en el abaratamiento de sus principales costes, los que acarrea el combustible para los aviones. Sabedores de esto, los brokers se ponen a favor del valor. El último en hacerlo ha sido UBS, que recomienda comprar títulos de la aerolínea.


 
Al margen de los tiras y aflojas con el petróleo, Telefónica también es hoy objeto de revisión por parte de los brokers. En este caso es Barclays revisa su consejo de inversión y también sus expectativas de resultados por su exposición a Brasil. Así pues, recorta las previsiones de  EBITDA para 2016 para Telefónica Brasil un -3% y para la matriz Telefónica rebaja el OIBDA un 3% y el precio objetivo un 6% a 12,2 euros, frente a los 13 anteriores. (Ver: Informe Barclays sobre Telefónica)