En un mundo en el que cada vez la vida saludable y el ejercicio tienen una mayor importancia, la ropa deportiva es casi un símbolo de estatus deportivo. Por supuesto no es lo mismo vestir de Nike, que de Adidas. Más allá de trivializar sobre el estilo de cualquiera de estos dos líderes, lo cierto es que la capacidad de seducir a sus clientes influye en el negocio y, por supuesto, en bolsa.
 
Lo que nos dice el gráfico de comparación entre los dos valores en el último año es que los mercados son cada vez más de Adidas, y menos de su rival, Nike.
 
En los doce últimos meses las acciones de la compañía americana se dejan algo más de un 16%. De no producirse cambios significativos en la cotización, será el primer año de los últimos ocho en los que el valor no consiga terminar el ejercicio en positivo.  Desde 2008 había subido una media del 26%.
 
Por el contrario, Adidas, la enseña alemana, lleva un año de récord en bolsa. Desde el 1 de enero sube un 66% y en los doce últimos meses acumula una revalorización de más de un 80% Unas cifras que demuestran que correr no es solo bueno para el corazón, sino que también lo es para los bolsillos de los accionistas que apostaron por la compañía.

Nike y Adidas

 
Los expertos explican que detrás de las caídas de Nike se esconde la cierta apatía de los consumidores en Estados Unidos, que están permitiendo a otros competidores comer un poco del trozo del pastel que hasta ahora era de la compañía americana. Entre las marcas que se están haciendo un hueco en este mercado destacan nombres como Under Armour, o la propia Adidas, que cada vez tiene más presencia en ese país.
 
Los datos de pedidos a finales de agosto fueron muy decepcionantes, con aumentos de solo un 1%, lo que llevó a algunos expertos a pronosticar un peor ejercicio del que se habían imaginado. De hecho,  los resultados conocidos hasta el momento son peores de los que se habían estimado. Y eso a pesar de que la compañía ha reiterado las previsiones de beneficios para el conjunto del año.
 
Algunas firmas de análisis consideran que la empresa no será capaz de cumplir con el objetivo de aumentar los ingresos anuales hasta 50.000 millones de dólares hasta 2020.
 
Los Indicadores de Estrategias de Inversión también muestran diferencias. A Nike le otorgan una puntuación de 2 en una escala que va del cero al diez y que inequívocamente sitúa al valor en fase bajista. Es más, tal y como puede observarse en el siguiente gráfico, tanto la tendencia a medio, como a largo plazo, son bajistas.
 
La recomendación media del consenso de analistas que sigue el valor es de sobreponderar con un precio de 63,63 dólares por título, lo que implicaría un potencial de algo más de un 20% desde el nivel actual de cotización.

Nike

 
Para Adidas la situación es bien diferente. A la compañía alemana estos indicadores le dan una puntuación de 9 lo que implica que su acción está en plena fase alcista y que las tendencias de medio y largo plazo son alcistas.
 
Sin embargo las recomendaciones de los analistas para el valor son de mantener con un precio objetivo que está situado ligeramente por debajo de la cotización actual, lo que significa que por fundamentales la empresa no tendría ningún potencial en bolsa.

Indicador Adidas