Actualmente nos encontramos en un mundo donde diversificar se ha convertido en una obligación más que en una opción, las materias primas han ganado peso frente a las acciones y otros vehículos de inversión y por tanto su tributación también. Cada vez son más los inversores que incluyen en sus carteras commodities (productos, materias primas) como el oro o la plata con el fin de diversificar los beneficios.

La inversión en oro suele ser una inversión refugio en tiempos de crisis, es decir, es una inversión que pretende mantener el valor del dinero del inversionista sin el riesgo a que éste sufra devaluación, algo que suele suceder en las épocas de crisis. Cuando hay más dinero del respaldado por bienes reales se produce la devaluación de ese dinero. El oro ha servido como valor refugio para ese exceso de creación de base monetaria, siempre ha sido un medio de pago aceptado internacionalmente, y aún lo es hoy en día. Los bancos centrales lo han seguido manteniendo en sus reservas, se sigue aceptando internacionalmente, y su precio sigue siendo una referencia para los economistas.

Este tipo de inversión puede llegar a ser muy rentable si se sabe cuándo comprar y vender.
Vamos a realizar un análisis de la tributación que soportaríamos como persona física que decide invertir en oro.

1. ¿Cómo puedo invertir en oro?

Las formas más comunes de invertir en oro son:

 Comprar oro físico: ya sea lingotes o monedas de oro; los inconvenientes de comprar oro directamente son la seguridad (riesgo de robo), el cuidado que se le debe tener (un mínimo daño puede hacerle perder mucho valor), y el costo de transporte y mantenimiento o custodia en caso de depositarlo en algún banco.

 Certificados de depósitos: es la forma más sencilla de invertir en oro; al adquirir un certificado de depósito uno adquiere la propiedad del oro aunque no lo tenga físicamente en su casa o en la caja fuerte de algún banco o entidad financiera.

 Futuros de oro: Consisten en derivados en donde llegado la fecha de vencimiento, el comprador tiene la obligación de comprar el activo (en este caso el oro), y el vendedor tiene la obligación de entregarlo; no obstante, en el mercado de futuros (MEFF) la inversión se realiza sin adquirir físicamente el oro o la plata, sino que la rentabilidad de la inversión se obtiene por diferencias entre el precio al que uno se compromete a adquirir o el precio al que se compromete a vender en una fecha futura con respecto a la cotización real del oro cuando llegue esa fecha; es una forma de invertir en oro un tanto complicada, además de que requiere la necesidad de que uno tenga que estar muy pendiente de las fechas de vencimiento.

 Acciones de empresas mineras: Consiste en adquirir títulos de acciones de empresas relacionadas con la extracción de oro.

 Fondos de inversión: Consiste en invertir en fondos de inversión que inviertan básicamente en acciones de empresas relacionadas con la extracción de oro.

 Fondos cotizados: ETF por sus siglas en inglés, son fondos de inversión que tienen la particularidad de que cotizan en bolsa al igual que una acción. Los más conocidos son GLD, que cotiza en dólares en New York, y PHAU que es una ETF de Londres, que también está respaldado por el oro, pero tienen el riesgo de que dicho respaldo a veces es difícil de ver.

Una alternativa al oro es invertir en plata, la cual además de ser también un metal precioso, es un metal para consumo industrial, lo que significa que se está acabando (a diferencia del oro que en vez de ser consumido, se acumula) y, por tanto, su valor aumenta más rápido que el valor del oro.

Las formas de invertir en plata son similares a las de invertir en oro, uno puede, por ejemplo, comprar barras o monedas de plata, comprar certificados de depósito de plata, o invertir en acciones de empresas relacionadas con la extracción de plata.

Sin embargo, antes de embarcarse en la compra de oro o de cualquier otro metal precioso conviene tener claro no sólo las perspectivas para su precio sino también los impuestos que deberemos pagar al adquirirlo y posteriormente venderlo.

2. ¿Qué impuesto pagaría por la compra de Oro y Plata?

A la hora de saber cómo tributan el oro y la plata tenemos que diferenciar según la opción de inversión que se elija.
Al objeto de favorecer el uso del oro como instrumento financiero, la Directiva 1998/80/CE del Consejo, de 12 de Octubre de 1998, establece exentas de IVA las entregas, adquisiciones, intracomunitarias e importaciones de oro de inversión, incluidos el oro de inversión representado por títulos de oro asignado o no asignado o negociado en cuentas en oro, y en particular, los préstamos y swaps en oro que impliquen un derecho de propiedad o un crédito sobre el oro de inversión, así como las operaciones con oro de inversión que impliquen contratos de futuros y a plazo que den lugar a la transferencia de un derecho de propiedad o un crédito sobre el oro de inversión.

También queda exenta la prestación de servicios prestados por agentes que actúen en nombre y por cuenta de otras personas, cuando intervengan en la entrega de oro de inversión para su mandante.

Esta directiva se traspuso en la Ley 37/1992 del IVA en España.

¿Qué se entiende por oro de inversión?
- Barras (lingotes) o láminas de peso aceptado en los mercados de lingotes, de una pureza igual o superior a 995 milésimas, con independencia de que esté o no representado por títulos. Los Estados miembros podrán excluir del presente régimen las barras o láminas pequeñas de peso igual o inferior a un gramo.
- Monedas de oro que tengan una pureza igual o superior a 900 milésimas, que hayan sido acuñadas después de 1800, que sean o hayan sido moneda de curso legal en el país de origen y cuyo precio de venta no supere en el mercado libre, el valor del oro que contienen en más del 80 %.

Por tanto, los lingotes y monedas que no cumplan la anterior condición, tendrán que pagar el IVA del 21%, el mismo tipo que se aplica por la compra del resto de metales preciosos, incluida la plata.

Si en lugar de invertir en la commodity física, el inversor decide hacerlo mediante ETFs, contratos de futuros e incluso acciones de empresas mineras, no tendrá que pagar IVA por la compra, aunque sí es posible que paguen algún canon a brokers o agentes de inversión.

En el caso de comprar oro a un particular

Al ser la transmisión onerosa efectuada por un particular, no está sujeta a IVA pero el adquirente sí tributaría por el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales, en la modalidad de Transmisiones Patrimoniales Onerosas. La base imponible será el valor real del bien transmitido, respecto a este concepto el Tribunal Supremo viene considerando como tal el valor intrínseco o por naturaleza del bien o derecho, el valor verdadero y definiciones similares y lo asimila al valor de mercado cuando esto sea posible por existir mercado de bienes o derechos transmitidos (Sentencia de 7 de Mayor de 1991).

3. ¿Qué tributación se me aplica a la hora de vender?

Independientemente de la opción que hayamos elegido para comprar oro (con la excepción de los fondos de inversión que no tributan por ganancia patrimonial generada si se reinvierte el capital en otro fondo de inversión) a la hora de producirse su venta, se genera una ganancia o pérdida patrimonial.

La plusvalía se determinará calculando la diferencia entre el precio de compra y el precio de venta. Si se ha generado plusvalía habiendo sido adquirido con más de un año de antelación a la fecha de transmisión, tributarán según los siguientes tramos:



En el caso de transmitirse sin haber transcurrido un año desde su adquisición irá a la base general tributando a la escala o tarifa general (del 24% al 56%, según comunidades autónomas).

No se computarán pérdidas patrimoniales cuando el contribuyente hubiese adquirido valores homogéneos dentro de los dos meses anteriores o posteriores a dichas transmisiones.

4. ¿Me aplicarán retención?

No, con carácter general, salvo que las ganancias o pérdidas patrimoniales procedan de fondos de inversión, en cuyo caso sí estarían sometidas a retención del 21%.