El Ejecutivo griego ha solicitado la extensión por 6 meses más del acuerdo de asistencia financiera. En este tiempo se renegociarán los términos de devolución del rescate.
 
Grecia ha solictado a Europa la extensión por 6 meses del acuerdo principal de asistencia financiera. José Luis Cárpatos, colaborador de Estrategias de inversión advierte que esta petición supone podría tener términos distintos que los del rescate y por eso cabe la posibilidad de que sea rechazada por Alemania.

Recordemos que Grecia era partidaria de solicitar una prórroga del préstamo acordado en el plan de rescate, en vez de pedir ampliar el rescate. Habrá que estar atentos a las condiciones presentadas en la solicitud. 

De momento, las cuestiones están abiertas. José Luis Martínez Campuzano, estratega jefe de Citi, plantea si...
1. ¿Es suficiente para obtener la financiación? De facto, dependerá del grado de cumplimiento de los compromisos asumidos.
2. ¿Será supervisado? Están obligados. En definitiva, una cosa es variar las condiciones y otra no tenerlas. Tiene que haberlas, puesto que de otra forma debería pasar de nuevo por los parlamentos nacionales al ser algo distinto al acuerdo anterior
3. ¿Está condicionado el ELA al acuerdo? Sin duda. De hecho, con acuerdo no sería necesario el ELA. No al menos por el importe actual
4. ¿El importe fijado por el ELA es suficiente? Sinceramente, está condicionado a la salida de depósitos de la banca y a su potencial aumento de posiciones en deuda a corto plazo griega. Hay muchos rumores sobre el rechazo ayer del ECB a la banca griega en la utilización del ELA. Obviamente, no son públicos.

En principio, parece que Atenas ha agachado la cabeza ante Europa -y ante Merkel- asfixiada por los compromisos de devolución de la ayuda pues entre febrero y julio se concentran vencimientos de deuda por más de 20.000 millones de euros y, hasta el final del año, las amortizaciones alcanzan los 30.200 millones.

En total, Grecia tiene que afrontar el reembolso de algo más de un 10% de su deuda, pero la recesión, la caída de los ingresos públicos y las apreturas en la banca reducen su margen de maniobra. Además, una salida de la zona euro empeoraría las cosas para el país heleno, pues volver al dragma podría suponer triplicar su deuda por el efecto de la devaluación de la divisa. 

Actualmente, la deuda de Grecia asciende a 315.509 millones de euros, lo que supone el 176% de su PIB. Tres cuartas partes de esta se encuentra en manos de la troika. El Fondo Monetario Internacional, por su parte, es prestamista del 10% de la suma y el Banco Central Europeo, del 6%.

Por países, Alemania es el mayor prestamista de Grecia, habiéndole dejado hasta 66.310 millones de euros, seguido de Francia (49.800 millones) , Italia (43.750 millones) y España (29.080 millones)