Sacyr se ha convertido en uno de los valores más penalizados del Ibex 35 en los últimos meses. Desde la propia compañía tienen clara la razón: “nuestra participación en el sector petrolero”. Sin embargo, defienden que su inversión en Repsol está cubierta y que, además, su actividad propia evoluciona favorablemente y su situación financiera ha mejorado considerablemente tras la venta de Testa.
 
director relaciones con los inversores sacyr

Pilar de Aragón, directora de Relación con Inversores de Sacyr


En 2015 refinanciaron su crédito ligado a la participación de Repsol que se atiende con el dividendo que aporta la petrolera en efectivo. Sin embargo, si suspendiera Repsol el dividendo, ¿se plantearían vender su participación entera o parte de ella?
 Nuestro crédito vinculado a la participación en Repsol se refinanció en unas condiciones favorables, con vencimiento en 2018. El año pasado amortizamos 600 millones de euros de principal con lo cual la estructura del préstamo mejoró todavía más para Sacyr. A día de hoy el dividendo de Repsol cubre con creces el coste de intereses y permite amortizar principal, holgadamente. Por tanto, aunque Repsol redujera el dividendo, Sacyr seguiría cubriendo de sobra el servicio de la deuda. Como digo, nos encontramos muy cómodos con las condiciones actuales sobre el préstamo.
  
¿Qué parte estarían dispuestos a desinvertir?  
Nuestra situación es cómoda y lo que hemos dicho siempre es que Sacyr tomará la mejor decisión pensando en los intereses de sus accionistas, como hacemos en cualquier campo de gestión.
 
El valor actual de la participación en Repsol es inferior al planteado en la refinanciación del crédito ligado a esta inversión. ¿Tendrán que aportar garantías? La casa de análisis N+1 valora las garantías adicionales que tendrán que aportar en 175 millones. ¿Pueden hacer frente a garantías de esta cuantía sin vender parte de su participación?
 El contrato del préstamo contempla el mantenimiento de un ratio value to loan que está suficientemente cubierto y, en cualquier caso, el grupo cuenta con garantías suficientes para cubrirlo.
  
¿Creen que la corrección y los precios actuales de Sacyr en bolsa reflejan su situación fundamental?
Ni mucho menos, sólo el valor de nuestras concesiones es superior al valor del grupo en bolsa. La compañía está sufriendo un castigo fortísimo en Bolsa acusado por nuestra participación en el sector petrolero; mientras nuestra actividad evoluciona favorablemente y nuestra situación financiera ha mejorado considerablemente tras la venta de Testa  con una reducción de la deuda corporativa, prácticamente a cero. Nuestra estructura de deuda está respaldada por activos sólidos, tenemos unas áreas de crecimiento claras y un plan de negocio fuerte.
 
Sacyr cerró el tercer trimestre con una deuda neta total de 4.224 millones de euros. ¿Cuánto prevén reducir su deuda en este ejercicio 2016?
Con los fondos obtenidos por la venta de Testa hemos destinado alrededor de 1.000 millones a la reducción de la deuda de Repsol y de deuda corporativa; nuestra previsión es seguir reduciendo la deuda del grupo pero hay que tener en cuenta que ya la mayor parte de deuda ex Repsol está vinculada a los negocios del grupo, principalmente el concesional financiado con project finance.
 
¿De dónde obtendrán la liquidez para hacer frente a los vencimientos –desinversiones, ventas de activos, beneficios de negocio…-?
En 2015 la liquidez vino principalmente de la venta de Testa, de la que falta por cobrar el 23% restante antes de finales de junio, lo que supondrá una entrada adicional de fondos al grupo que se suma a lo que ya hemos recibido, a otras desinversiones por rotación de activos maduros y a la generación de caja de los negocios.
 
En 2010 se vieron presionados a suspender el dividendo por el endeudamiento que supuso su participación en Repsol, pero en 2015 lo recuperaron. ¿Podrán mantener su dividendo este ejercicio?, ¿remunerarán mediante scrip dividend?
 El objetivo es consolidar  a futuro una retribución adecuada al accionista.
 
¿Qué ha supuesto a nivel de liquidez la venta de Testa?
La venta de Testa ha sido una operación importantísima porque se hizo a un precio por encima de mercado con 1.800 millones de euros de caja que nos permite reducir la exposición al préstamo de Repsol, reducir apalancamiento y afrontar con mayor comodidad el plan estratégico, ya que nos dota de recursos para seguir  creciendo en nuestro core business.
 
¿Cuáles son los sobrecostes de la obra del Canal de Panamá que reclama el grupo que preside Sacyr e Impregilo?
 El consorcio liderado por Sacyr a cargo del tercer juego de esclusas del Canal de Panamá ha presentado en las instancias que contempla el contrato reclamaciones fundamentadas y justificadas, de las cuales el DAB ha resuelto a favor del consorcio un 52% de ellas y el resto está en proceso de resolución.
 
¿Qué evolución manejan para las distintas patas de negocio del grupo Sacyr –en cuanto a contribución a la cuenta de resultados-?
Nuestras cuatro áreas de negocio son: construcción, concesiones, servicios e industrial. Concesiones e industrial son en las que mayor crecimiento prevemos, como muestra las cuatro concesiones de infraestructuras ganadas en 2015 junto a la próxima entrada en explotación de alguna de nuestras concesiones y a la mejora de los tráficos; todo ello nos aportará un crecimiento relevante.
 
También Sacyr Industrial,  el área más joven del grupo, está realizando un importante esfuerzo de contratación que ya da sus frutos con los diversos contratos y acuerdos alcanzados en los últimos meses: la adquisición del 50% de Fluor en España para la creación de Sacyr Fluor que licitará en proyectos de petróleo y gas, y los acuerdos con Nervión e Isotrón.

Todo ello acompañado del crecimiento orgánico de las demás áreas de negocio, permitirá al grupo recuperar durante este año el ebitda que teníamos antes de la venta de Testa y en 2020 llegar a duplicarlo.