Repsol es una compañía que se encuentra en una fase de prospección que hace que su precio se diluya y, por tanto, no sea en términos reales tan elevado puesto que se está ampliando y sumergiendo en operaciones importantes (de hecho, ahora está diversificando a través de la exploración) que pueden hacerle incrementar su valor notablemente y también es destacable que su tasa de reposición es considerablemente baja.
No hay muchas noticias en el secundario nacional, lo que nos hace seguir la tónica de EEUU como principal referencia. Y a estos niveles es complicado que el mercado pueda subir. Nos sorprenden los niveles en que nos movemos y, ante ellos, ya no nos sorprendería que nos introdujésemos en una fase de tendencia lateral bajista.