Los indicadores u osciladores técnicos nos ofrecen la posibilidad de detectar posibles señales de compra o venta de un determinado activo bursátil. En esta ocasión analizaremos el momentum, uno de los osciladores más utilizados a la hora de realizar análisis técnico.

El momentum es un indicador de análisis técnico cuyo cálculo es muy sencillo, ya que tiene en cuenta la diferencia entre el último precio de cotización y el precio de un periodo anterior, que podría ser de diez, veinte o X días, en función del periodo que queramos analizar. Es decir, nos representa los cambios que se produce en el precio de un activo durante un periodo de tiempo determinado.

Por tanto, el momentum nos señala el momento de la acción o índice, mostrando la posible dirección del activo financiero. Las señales de compra o venta se producen en función de la pendiente que alcance el indicador, sobre todo si se sitúan por encima de los 100 puntos en Visual Chart (señal de compra) o por debajo de dicha cifra (señal de venta).

En el gráfico inferior se puede apreciar en el nivel intermedio como el momentum rebotó con fuerza desde unos niveles muy bajos, guardando gran consonancia con el comportamiento de los precios debido a su cálculo. El oscilador sobrepasó los 100 puntos con un claro comportamiento creciente, por lo que las subidas acompañaron la señal técnica del indicador.

Ejemplo de momentum
Momentum


En este caso, Visual Chart tiene por defecto que se calcule con un periodo de 12 días, pero la situación no sería muy distinta si se calculase con otros periodos, como 10 ó 15 días. En el gráfico anterior se aprecia cómo se produce una divergencia alcista: la línea que uniría los mínimos de precios se encuentra a la baja mientras que la del momentum (línea verde en el nivel intermedio) se encuentra al alza, lo que evidenciaba el fin o agotamiento de la tendencia bajista en precios, como finalmente se produjo.