
Las acciones de Puma se disparan este martes en la Bolsa de Frankfurt después de que la empresa china Anta Sports haya anunciado la adquisición del 29% que controlaba la familia francesa Pinault en la empresa alemana de ropa deportiva.
Anta pagará 1.500 millones de euros, o 35 euros por acción en efectivo, para adquirir el 29,06% de Puma. El acuerdo convertiría a la compañía china en el mayor accionista de Puma; sin embargo, Anta afirmó que “no tiene planes actuales” de presentar una oferta pública de adquisición, lo que sería requerido por la legislación alemana sobre valores con una participación del 30%.
El acuerdo se espera se cierre a finales de año y está sujeto a las aprobaciones regulatorias.
Las acciones de Puma subieron hasta un 20% en las primeras operaciones de la sesión, pero posteriormente redujeron sus ganancias, con una subida a media mañana de un 7,5% hasta los 23,26 euros.
La compra se produce en un momento en que Puma ha tenido dificultades para reactivar las ventas y llevar adelante una reestructuración empresarial tras la llegada de Arthur Hoeld, exejecutivo de Adidas, el año pasado. Hasta el momento, el plan de reestructuración de Hoeld ha implicado la reducción de empleos, la reducción de la gama de productos de la empresa y la mejora de las operaciones de marketing. La compañía se refirió a 2025 como un “año de reinicio”.
Las acciones de Puma sufrieron una fuerte presión el año pasado, cayendo casi un 50%, ya que la política arancelaria del presidente estadounidense Donald Trump inquietó a los inversores y los minoristas se preocuparon de que los aranceles pudieran afectar la demanda de los consumidores. Al inicio de la jornada bursátil del martes, las acciones de Puma habían caído más del 3% en lo que va de 2026.

