
El índice DOW JONES baja 689 puntos, o un 1,44%, hasta los 47.264,89 puntos. Caterpillar cae un 3,64%, siendo el valor más penalizado, por el 3,42% que se deja Goldman Sachs. Solo dos valores aguantan en verde: la petrolera Chevron, que sube un 0,84%, y Microsoft, que se anota apenas un 0,18%.
El S&P 500 retrocede un 1,22%, en 6.747,10 puntos, mientras que el Nasdaq baja un 1,42% hasta los 22.426,89 puntos.
Wall Street viene de una jornada negativa ayer jueves debido a la creciente preocupación por la escalada del conflicto entre EEUU e Irán. El DOW JONES perdió casi 785 puntos, o un 1,6%, mientras que el S&P 500 cayó alrededor de un 0,6%, con ocho de los 11 sectores en negativo. El Nasdaq Composite fue el que mejor aguantó, pero bajó casi un 0,3%.
En lo que va de semana el S&P 500 baja un 0,7% hasta el cierre del viernes, mientras que el Nasdaq todavía sobrevive al alza, con una subida del 0,4%. Sin embargo, el DOW JONES ha caído un 2,1% hasta el cierre del jueves y no solo se encamina a su segunda semana negativa consecutiva, sino también a la peor desde octubre del año pasado.
Todo ello en una semana en la que los mercados se han visto sacudidos por la guerra desatada entre EEUU e Israel contra Irán que, entre otras cosas, ha supuesto una interrupción del tráfico por el Estrecho de Ormuz, por el que pasa un 20% del petróleo mundial.
Además, hoy el presidente Donald Trump ha agitado todavía más los ánimos al avisar de que no habrá acuerdo para poner fin a la guerra sin una rendición incondicional de Irán.
“Tras eso, y tras la elección de un líder GRANDE Y ACEPTABLE, nosotros, y muchos de nuestros maravillosos y valientes aliados y socios, trabajaremos incansablemente para rescatar a Irán del borde de la destrucción, haciéndolo económicamente más grande, mejor y más fuerte que nunca”, señala Trump en una publicación en Truth Social donde presenta su ultimátum de rendición.
“IRÁN TENDRÁ UN GRAN FUTURO. ¡HAGAMOS QUE IRÁN VUELVA A SER GRANDE (MIGA)!”, escribe Trump.
“Los mercados se mantienen en modo de aversión al riesgo a medida que aumenta la preocupación por la duración del conflicto y las posibles interrupciones del suministro energético”, señala Angelo Kourkafas, estratega senior de inversión global de Edward Jones. Kourkafas cree que el aumento repentino de los precios del petróleo en EEUU está agravando la preocupación por la inflación, lo que podría presionar el gasto del consumidor.
Hoy los futuros del petróleo West Texas estadounidense suben un 8,8% hasta los 88,17 dólares por barril, camino de su mayor subida desde marzo de 2022, en el inicio de la guerra de Ucrania, y en máximos desde abril de 2024. El crudo Brent de referencia internacional avanza un 6,04% hasta los 90,56 dólares.
A la fuerte subida de hoy contribuyen unas declaraciones del ministro de Energía de Qatar a Financial Times avisando de que la guerra en Oriente Medio podría obligar a los exportadores de energía del Golfo a suspender sus envíos en cuestión de días. Saad al-Kaabi ha declarado al diario británico que los precios del crudo podrían alcanzar los 150 dólares por barril en las próximas semanas si los petroleros no pueden pasar por el Estrecho de Ormuz.
No obstante, añade Kourkafas, “los cambios estructurales han reducido la vulnerabilidad de EEUU a las crisis petroleras. En nuestra opinión, el petróleo probablemente tendría que mantenerse por encima de los 100 dólares durante un período prolongado para desacelerar significativamente el crecimiento económico. EEUU ha sido un exportador neto de petróleo desde 2019, y la economía consume mucha menos energía que antes”, explica el experto.
Pero, además, los inversores se encuentran este viernes con el que puede ser otro catalizador del mercado: el informe de las nóminas no agrícolas de febrero. Y el dato está muy por debajo de lo previsto: El empleo total no agrícola disminuyó en 92.000 puestos en febrero, y la tasa de desempleo apenas varió, situándose en el 4,4%, según ha informado hoy la Oficina de Estadísticas Laborales de EEUU. Los economistas encuestados por Dow Jones habían previsto un crecimiento de 50.000 puestos de trabajo y que la tasa de paro se situase en el 4,3%.
Además, el dato de enero se revisa a la baja, de 130.000 nuevas nóminas a finalmente 126.000. De hecho, con las cifras revisadas también de diciembre, han desaparecido nada menos que 69.000 empleos que se habían comunicado anteriormente.
En un momento en que la fuerte subida del petróleo amenaza con mantener la inflación muy elevada, la evolución del mercado laboral se presenta clave para determinar los futuros movimientos de la Reserva Federal. Más si cabe en plena transición en la que el presidente Jerome Powell dejará la presidencia de la institución a Kevin Warsh a partir de mayo.
En el plano empresarial, siguen los últimos coletazos de la temporada de resultados trimestrales, que está prácticamente finiquitada. Costco Wholesale se mueve a la baja en la mañana neoyorquina tras poner ayer tras el cierre sobre la mesa unas ganancias de 4,58 dólares por acción sobre unos ingresos de 69.600 millones de dólares en el segundo trimestre fiscal. Los analistas habían esperado ganancias de 4,56 dólares por acción e ingresos de 69.200 millones. Las cuotas de membresía totalizaron 1.360 millones de dólares, lo que refleja un aumento interanual del 13,6%.
Marvell Technology se dispara un 12% en Wall Street tras presentar unos sólidos resultados que se vieron impulsados por la demanda de inteligencia artificial. La compañía, que fabrica circuitos integrados y productos semiconductores, reportó ganancias ajustadas de 80 centavos por acción sobre ingresos de 2.220 millones de dólares. Los analistas habían esperado ganancias de 79 centavos por acción e ingresos de 2.210l millones. La gerencia afirmó que Marvell espera que el crecimiento interanual de sus ingresos aumente cada trimestre del año fiscal 2027.
Las acciones del fabricante textil Gap caen más de un 10% después de que la compañía haya anunciado ganancias en el cuarto trimestre de 45 centavos por acción, apenas por debajo de las previsiones de los analistas de 46 centavos por acción. Los ingresos de Gap se ajustaron a las expectativas, alcanzando los 4.240 millones de dólares.
Samsara se dispara más de un 10% después de que la empresa de software telemático presentara ayer unas previsiones optimistas. Samsara prevé unas ganancias ajustadas para todo el año de entre 65 y 69 centavos por acción, e ingresos de entre 1.970 y 1.980 millones de dólares. El consenso de analistas preveía unas ganancias de 59 centavos por acción y 1.920 millones de dólares en ingresos. La compañía también anunció en un comunicado de prensa que utiliza inteligencia artificial para automatizar los flujos de trabajo y optimizar las operaciones.
Fuera de los resultados, Oracle evalúa recortar miles de puestos de trabajo como parte de sus esfuerzos para hacer frente a la falta de liquidez provocada por las fuertes inversiones en la expansión de sus centros de datos destinados a la inteligencia artificial (IA). Según una información adelantada por Bloomberg, los recortes afectarán a varias divisiones de la compañía y podrían comenzar tan pronto como este mes.
Los datos históricos invitan a pesar que hay que tener calma en las bolsas

