Para comenzar, ¿podrían hablarnos sobre Faes Farma y su modelo de negocio?, ¿Cómo describirían el equilibrio entre negocio farmacéutico, productos de Nutrición y Salud Animal?

Faes Farma es un grupo farmacéutico internacional con más de 90 años de historia. Se trata de una compañía verticalmente integrada que cubre todo el proceso, desde la investigación y el desarrollo de productos hasta su fabricación y comercialización.

Un buen ejemplo es Bilastina, el producto estrella de la compañía. Fue desarrollado internamente y ha sido clave para impulsar la internacionalización del grupo. Actualmente, Faes Farma cuenta con presencia comercial directa en 16 países y sus productos se distribuyen en más de 140 mercados a través de acuerdos de licencia.

El core del negocio de Faes Farma es el área farmacéutica, que se divide en dos grandes segmentos: los productos de prescripción y los productos de autocuidado, agrupados bajo la categoría de healthcare. A ello se suma una tercera división, de menor tamaño pero relevante, centrada en la nutrición animal, que aporta aproximadamente un 13% de los ingresos del grupo.

¿Cómo han evolucionado cada una de las principales partidas financieras y operativas en 2025?. ¿Qué partes del negocio están funcionando mejor y cuáles enfrentan desafíos?

2025 ha sido un año de gran transformación y un ejercicio especialmente relevante para la compañía. Más allá de los resultados concretos, las cifras reflejan un negocio sólido, una estrategia clara y una ejecución coherente con el plan estratégico presentado a comienzos de año.

En términos financieros, las ventas han mostrado una evolución muy positiva. La compañía ha registrado un año récord, con un crecimiento del 23% en ingresos hasta alcanzar los 627 millones de euros.

Este avance ha estado impulsado principalmente por la división farmacéutica, con un desempeño destacado en Latinoamérica, donde el negocio ha crecido más de un 19%. 

También la división de licencias ha mantenido un buen comportamiento. Por su parte, el área de nutrición animal ha mostrado un notable dinamismo, apoyado en la puesta en marcha de la nueva planta de ISF by Faes en Huesca, que ha contribuido al crecimiento a doble dígito del área.

A nivel operativo, la compañía ha cumplido con las guías marcadas para el ejercicio, incluso asumiendo dos adquisiciones relevantes: la de Edol y la de SIFI. Además, durante el año se han registrado costes extraordinarios vinculados al traslado de parte de la operativa desde la antigua planta de Lamiako en Derio, así como gastos asociados al proceso de reestructuración e integración de las adquisiciones que hemos obtenido recientemente.

Mantienen actualmente una deuda neta inferior a 2x EBITDA ajustado. ¿Cuál es su nivel objetivo de apalancamiento financiero dentro del plan 2025-2030?

La compañía mantiene actualmente un ratio de deuda neta sobre EBITDA inferior a dos veces, que era precisamente el nivel de compromiso que trasladamos a nuestros accionistas cuando presentamos el plan estratégico.

Este ratio ya incluye el impacto de las dos adquisiciones realizadas recientemente y también el compromiso de remuneración al accionista, con un payout del 50% que hemos anunciado que se mantendrá.

De cara a los próximos años, la compañía irá reduciendo progresivamente su nivel de apalancamiento. Contamos con una estructura de vencimientos cómoda a medio y largo plazo y con una política de asignación de capital muy disciplinada, orientada a financiar el crecimiento y a cubrir las necesidades de inversión contempladas en el plan estratégico.

En los mercados donde operan, ¿cuáles consideran que son las principales barreras de entrada para nuevos competidores?

En nuestro caso, destacaría principalmente la combinación de capacidades científicas, comerciales e industriales.

En el ámbito comercial contamos con una red de ventas muy sólida, con España y Portugal como buques insignia, y con una presencia directa en Latinoamérica que resulta diferencial dentro del sector. Se trata de una estructura que no es fácil de construir y que representa un activo muy valioso para la compañía. A ello se suma una amplia red de licenciatarios que nos permite cubrir de forma global distintas regiones.

Además, las recientes adquisiciones han reforzado nuestra presencia en el área de oftalmología, incorporando nuevos productos y ampliando nuestras capacidades en desarrollo clínico y pipeline dentro de esta área terapéutica.

En conjunto, esta combinación nos posiciona como un player relevante dentro del sector farmacéutico de especialidad.

En 2025 han completado dos adquisiciones relevantes — SIFI y Edol. ¿Qué balance estratégico y financiero hacen de estas operaciones? ¿Están explorando seguir creciendo vía inorgánica en otras áreas o regiones?

Estas dos adquisiciones son las más grandes en la historia de la compañía. Con estos logros, la compañía consolida una nueva área terapéutica estratégica: la oftalmología.

Estas operaciones han permitido reforzar significativamente la internacionalización del grupo y ampliar el portfolio con una oferta más diversificada en este segmento. En el caso de SIFI, además, la adquisición incorpora capacidades adicionales de fabricación para terceros, así como un pipeline dinámico en oftalmología.

Dentro de SIFI destaca Akantior, el primer tratamiento aprobado para la Queratitis por Acanthamoeba. En este momento, la prioridad de la compañía es garantizar el acceso a este medicamento para los pacientes en toda Europa.

Desde 2025 han puesto en marcha un nuevo Plan Estratégico 2025-2030. ¿Cuál es la visión de la compañía para los próximos cinco años y qué cambia respecto al plan anterior?

Este Plan establece una ambición clara para los próximos años. El principal objetivo es duplicar el tamaño de la compañía: alcanzar los 1.000 millones de euros en ventas y situar el EBITDA en torno a los 240 millones en 2030.

Para lograrlo, el plan se articula en torno a cuatro pilares estratégicos:

  • El primero es asegurar y acelerar el crecimiento. Este crecimiento vendrá tanto del desarrollo orgánico de los productos actuales de la compañía como de las nuevas capacidades incorporadas tras las adquisiciones de Edol y SIFI. Además, el crecimiento inorgánico seguirá siendo una vía relevante para capturar valor y ampliar el negocio.
  • El segundo pilar es liderar desde la ciencia. Faes Farma busca reforzar la innovación y la mejora de sus productos, al tiempo que avanza hacia moléculas de mayor valor añadido. En este ámbito, la compañía está abierta tanto al desarrollo clínico en fases tempranas (early stage) como a establecer colaboraciones con actores estratégicos del sector. Gracias a las adquisiciones de Edol y SIFI, el grupo cuenta ahora con un pipeline dinámico en oftalmología, con Akantior como uno de los proyectos centrales.
  • El tercer pilar es la excelencia comercial y operativa. En un entorno muy competitivo y con rápidos avances tecnológicos, la compañía tiene el compromiso de ser cada vez más eficiente en su operativa, avanzar en la omnicanalidad y facilitar el acceso de los medicamentos a médicos y pacientes. En el plano industrial, la planta de Derio representa una oportunidad relevante, ya que actualmente se está trasladando parte de las operaciones desde la planta de Lamiaco para mejorar la eficiencia y la productividad del grupo.
  • El cuarto pilar es el impacto en las personas y en la sociedad. La compañía quiere consolidarse como un lugar excelente para trabajar y mantener un firme compromiso con la sostenibilidad. De hecho, recientemente ha presentado su plan estratégico de sostenibilidad, reforzando su compromiso con sus grupos de interés, algo que también se ha visto reflejado en el buen comportamiento de la acción durante el último año.

Para terminar, ¿qué mensaje clave les gustaría transmitir a los inversores y en dónde deben fijarse como oportunidad de inversión en la compañía?

Faes Farma es una compañía para invertir con horizonte a largo plazo. El año 2025 ha sido un ejercicio muy importante y transformacional para la compañía, en el que hemos demostrado tres aspectos clave: un crecimiento muy sólido, un balance bien gestionado y una estrategia claramente definida.

De cara a 2026 nos hemos marcado unas guías exigentes. Esperamos crecer en ventas entre un 17% y un 19%, y registrar un crecimiento aún mayor en EBITDA, situado entre el 28 % y el 31%.

En definitiva, creemos que contamos con la estructura, las capacidades y una visión muy clara tanto de las necesidades como de las oportunidades que tiene la compañía en los próximos años.