Las crisis ocurren. El mercado de renta variable cae un 20% una vez cada cuatro años, de media y un 10% la mayoría de los años. “La simple realidad es que el mercado de valores tiene un tremendo poder para ayudar a hacer crecer la riqueza a largo plazo, pero la volatilidad a corto plazo y el riesgo de caídas son el precio del billete de entrada”, explica Duncan Lamont, jefe de investigación estratégica en la gestora Schroders.

Pero los anuncios de calma son difíciles de seguir en medio de una situación como la actual, aún en los casos de los inversores más experimentados. El mercado bursátil mundial ha duplicado con creces el valor de los ahorros en los últimos cinco años. Si un ahorrador hubiera permanecido en efectivo solo habrías ganado un 14%. O sea, 10.000 dólares invertidos en bolsa valdrían hoy 20.700 dólares, frente a solo 11.400 dólares en efectivo.

Pero si este dato aún no es suficiente para convencer de la necesidad de mantener la calma, en los mercados bursátiles mundiales (representados por el índice MSCI World), se produjeron caídas del 10% en 30 de los 53 años naturales anteriores a 2025. En la última década, esto incluye 2015, 2016, 2018, 2020, 2022 y 2023. Las caídas más importantes, del 20%, se produjeron en 13 de los últimos 53 años (una vez cada cuatro años, por término medio, pero si ocurre este año, serán cuatro veces en los últimos ocho años, en 2018, 2020 y 2022).

Utilizando casi 100 años de datos sobre el mercado bursátil estadounidense, -indica Lamont- descubrimos que, si se invirtiera durante un mes, se habría batido a la inflación el 60% de las veces, pero se habría quedado por debajo de ella el 40% de las veces. Se trata de una rentabilidad similar a la de permanecer en liquidez. La última vez que el efectivo batió a la inflación en un periodo de cinco años fue entre febrero de 2006 y febrero de 2011, un recuerdo lejano.

Pero, si hubiera invertido durante más tiempo, las probabilidades cambiarían drásticamente a su favor. A 12 meses vista, la bolsa ha batido a la inflación el 70% de las veces. Y lo que es más importante, 12 meses sigue siendo el corto plazo cuando se trata del mercado de valores. Hay que estar invertido más tiempo para obtener mayores beneficios.

“En un horizonte de cinco años, la tasa de éxito se eleva a casi el 80%. A 10 años se acerca al 90%. Y no ha habido ningún periodo de 20 años en nuestro análisis en el que las acciones no hayan batido a la inflación”, explica el experto de Schroders.

Volatilidad

 El índice de volatilidad, Vix, ha subido en los últimos días hasta los 22,89 puntos, aunque lejos de los máximos recientes marcados con la guerra de Ucrania. “Analizamos una estrategia en la que el inversor decidía vender sus acciones (S&P 500) y pasar su dinero a efectivo diariamente cuando el Vix superaba 33, y luego volvía a invertir en acciones cuando volvía a caer por debajo de 33. Hemos utilizado como referencia el nivel de 33 porque el Vix solo ha estado por encima de este nivel un 5% de las veces, por lo que lo hemos utilizado para representar una lectura alta”.

Y añade: “Esta estrategia le habría reportado una rentabilidad del 7,0% anual (sin tener en cuenta los costes), muy por debajo de una estrategia en la que el inversor hubiera permanecido continuamente invertido en acciones, que le habría reportado una rentabilidad del 9,7% anual, también sin tener en cuenta los costes”, concluye el experto.