Prosegur cerró el ejercicio 2016 con un beneficio neto de 134 millones, lo que supone una caída del 26,7% con respecto a la cifra lograda un año antes (183 millones), mientras que el ebitda se mantuvo estable en 449 millones y la cifra de ingresos descendió ligeramente desde los 3.959 millones de 2015, a los 3.902 millones de euros del pasado año.
 
Las ventas de sus líneas de negocio de cash y security descendieron un 1%, mientras que la de alarmas mejoraron un 9%.
 
Recordemos que Prosegur tiene en marcha el proceso de salida a bolsa de su filial de Cash, operación con la que espera captar hasta 2.000 millones de euros. Actualmente Cash supone el 45% de las ventas totales del grupo. Las ventas orgánicas de la filial de Cahs continúan creciendo geográficamente. Las ventas de nuevos productos con mayor rentabilidad siguen en aumento y el efectivo procesado sigue aumentando en todas las regiones, destacando la entrada en Sudáfrica y expansión en Australia, India y España.

 

Prosegur cotizará estas cuentas cotizando en zona de resistencia en los 6 euros, por donde pasa la directriz alcista de largo plazo, cruzándose con la bajista de medio plazo y el retroceso de Fibonacci del 23,6%. Si supera este nivel, en el que está pivotando desde hace dos meses, podría ir a atacar la zona de los 6,63 euros, máximos de 2016 e históricos.


 
Los indicadores técnicos Premium muestran que Prosegur está en periodo de consolidación, pues las medias de 14 y 40 periodos se han aplanado por la lateralización del precio. Esto ha llevado a que el valor entre en tendencia bajista de medio plazo, aunque alcista de largo. No obstante, el volumen de medio plazo está negativo y el momento total rápido también.