Emilio Saracho, el nuevo consejero delegado de Banco Popular, inicia 2017 fijándose en la eficiencia y la rentabilidad del negocio. En un intento por impulsarlas la firma integrará los negocios de España y Portugal en una operación que podría estar cerrada a finales de este mismo ejercicio.
 
La eficiencia y la rentabilidad son dos de los puntos débiles del banco, y con la integración de la filial portuguesa dentro del negocio de la matriz quiere mejorarlas. En la actualidad Popular tiene 165 oficinas y unos 1.159 empleados en el país vecino.
 
Banco Popular anuncia esta noticia en plena fase bajista, como reflejan los Indicadores Premium de Estrategias de inversión, que le dan dos puntos sobre un total de 10. Es el banco español con una menor puntuación dentro del Ibex 35. 
Tal y como se puede ver en el gráfico, el grupo solo tiene un punto positivo, la tendencia a medio plazo, que es alcista.

Banco Popular

 
Claro, que habrá que ver qué otras noticias nos ofrece Popular este año. Los mercados llevan especulando meses con la posibilidad de que otro banco se haga con el negocio, aunque antes se espera que la firma resuelva sus problemas con su abultada cartera inmobiliaria –que es la que ha lastrado a la entidad en los últimos años-. Por el momento no se conoce qué va a pasar con esa unidad inmobiliaria a la que pensaba transferir gran parte de todos sus activos.
 
Hace solo unos días, el FT citaba al Popular como el próximo banco que será rescatado en Europa, justo después de conocerse los datos del paquete de salvamento para Monte dei Paschi en Italia.

 
El año pasado Popular fue el peor valor de la bolsa española, al ceder un 66% en el ejercicio tras poner en marcha una nueva ampliación de capital de 2.500 millones de euros.