Sniace, al no poder conseguir la viabilidad financiera necesaria para seguir manteniendo a flote su negocio, presentó el pasado 26 de junio ante el Juzgado de lo Mercantil de Madrid el concurso de acreedores. 

Ese hecho propició que la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) suspendiera de manera cautelar su cotización en el parqué dejando la cotización en los 0,1960 euros.

Teniendo en cuenta el último precio al que cerraron las acciones, la compañía se ha dejado un 70% desde que se inició el año.

Las noticias negativas del grupo cántabro no acaban aquí, al no poder llegar a un acuerdo con el Comité de Empresa sobre la extinción de los contratos de sus trabajadores se ha procedido al despido de 533 trabajadores lo que representa al 100% de la plantilla.



Los últimos datos que aparecen en las cuentas de su primer semestre en 2013 tienen un calado muy negativo. El EBITDA obtuvo un resultado negativo de 27,9 millones de euros frente a los 2 millones de pérdidas que se contabilizaron en el mismo periodo del ejercicio anterior. La cifra de negocios se redujo un 47% hasta los 38 millones de euros causado en gran medida por las áreas de fibrana y energía que facturaron 4,8 millones (descenso del 79%) y 15,8 millones de euros (descenso del 46%).

Estos grandes descensos se deben a la suspensión de la producción de vapor y electricidad en una de las turbinas de cogeneración para así adaptar sus cuentas a la Ley de medidas fiscales para la sostenibilidad energética que aprobó el Gobierno de Mariano Rajoy el pasado diciembre.

Ante este escenario… ¿Tiene viabilidad el negocio de Sniace sin empleados?, ¿Volverán a cotizar las acciones?
“Estas son las cuestiones y en vuestra mano quedan las resoluciones”