Apostamos por los grandes valores, los sectores maduros con elevadas rentabilidades por dividendo como los bancos, seguros, telecomunicaciones y las compañías con un claro modelo de negocio como Inditex o Repsol que gracias al precio del petróleo al alza no sorprenderá negativamente. Y esto conduce al abandono de los valores más pequeños que puede hacer que los índices bursátiles se sitúen siempre por encima de los 11.000 puntos.
Parece que el mercado va encontrando su sitio gracias a la disminución de la volatilidad. Los movimientos de los últimos días no muestran un pánico vendedor sino más bien la recogida de beneficios provocada por la incertidumbre, pero los inversores saben que la situación geopolítica actual, alterada por las pruebas de misiles en Corea del Norte, tardará en resolverse, con lo que relegan esto a un segundo plano para valorar la capacidad de las compañías de sumergirse en grandes operaciones corporativas y, además, la gente quiere estar en Bolsa.