La volatilidad acompañó hoy la apertura al otro lado del Atlántico donde los inversores se mantuvieron atentos a las palabras del presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, y es que el mandatario apuntó que la Fed podría prorrogar sus préstamos de emergencia al sector financiero. En opinión de Juan Carlos Castillo Montero, Director de análisis de Capital Bolsa, “la extensión de las medidas de ayuda al sector financiero que según las circunstancias podrían sucederse hasta 2009, se contrapone con unos informes de casas de análisis publicados hoy mismo sobre la posibilidad de que tuvieran que amortizar hasta 1,6 billones de dólares” –explica el experto- y es que “el sector ha amortizado 400.000 millones por ahora” lo que implica que “tendría que multiplicar por cuatro esa cifra”.
Ante este hecho, apunta Castillo Montero, “por mucho que diga Bernanke, esto va a pesar mucho”. “Estamos en lo de siempre, un escenario muy definido y controlable” porque “el hecho de que estos valores bajen no significa que no sea previsible la bajada”. Tal y como explica el analista, “el problema que subyace en el sector financiero y que no está descontado es que la crisis se podría extender a otros activos”, tales como “los créditos al consumo, tarjetas de crédito y si esto sucediera y empeoran los activos titulizados en las carteras podríamos llegar a ese 1,6 billones de dólares” que plantean algunas casas de análisis que tendrían que amortizar. “Eso dependerá de la situación de los mercados secundarios –apunta el experto- de cómo evolucionen las devoluciones de crédito, las tasas de morosidad”. De momento, “los propios ejecutivos no saben las pérdidas que contraerán en el futuro y de ahí que la situación pueda empeorar y darnos más sorpresas”. Según Castillo Montero “hay que mantener la atención en los bancos regionales de la costa oeste, desde donde pueden llegar y de hecho sería lo más normal, las sorpresas negativas”. En relación a las hipotecarias, Freddie Mac y Fannie Mae, el experto señala que “se han visto favorecidas por comentarios de que están bien capitalizadas y eso les empuja frente a las pérdidas de las últimas jornadas”. “Creemos que son movimientos coyunturales y si la situación empeora como parece, sufrirán igual que el resto financiero”, matiza el experto. En cuanto al sector inmobiliario –el dato de ventas pendientes de viviendas estuvo por debajo de lo esperado y se situó en el 4,7%- “el sector inmobiliario ha sido de hecho el origen de toda la crisis, planteamos un escenario con más deterioro en precios y en ratios de devolución de préstamos”. El analista matiza que “lo más probable es que hasta 2010 se extiendan los problemas”. En un escenario en el que todavía “se reducirán entorno al 20% los precios de la vivienda desde los precios actuales, las implicaciones que tiene sobre el sector financiero y sobre la economía real serán importantes”. Estas bajadas además –recuerda el experto- “repercuten de forma inversa sobre el propio sector financiero y será un proceso pernicioso que se puede acrecentarse en los próximos meses”. “Lo peor está por llegar y la desaceleración se va a acrecentar”, resume el director de análisis Con este panorama, Castillo Montero establece que “invertir se puede invertir, pero no se debe invertir en mercados o en acciones con alta correlación de los mercados”. Los inversores deberían poner su atención en “en energías alternativas, en uranio o comodities y agroalimentarias”, si “en estos sectores no nos sentimos cómodos, esperaríamos una caída de entre el 7 y el 10% del mercado para establecer nuestras posiciones”. Para este analista “el sector financiero encontrará un suelo a mediados de este año, en septiembre, y ahí podríamos tomar posiciones especulativas a la espera de un rebote porque en una tendencia de ciclo el sector va a seguir bajando”.