“En Chipre tenemos un rescate distinto, no sólo por el peso de Chipre, un 0,2% del PIB de la eurozona, sino porque es un rescate con dinero público y también del pueblo, si el parlamento chipiotra aprueba la tasa a los depósitos”.

Con esta medida que pretende imponer el gobierno chipriota y que gravará los depósitos bancarios de su población, “los ahorradores en bancos periféricos no van a estar demasiado tranquilos por la fuga de capitales”.

“Ahora Europa tiene que poner un tapón para evitar el contagio y, mientras, los inversores deben estar tranquilos, cubrir posiciones y esperar, que ya vendrán las oportunidades”.

Ante la huida de capitales de Chipre, “la consecuencia podría ser una crisis de liquidez brutal. Dudo que haya dinero para que todos los chipriotas puedan retirar sus ahorros. Si se aprueba la tasa sobre los depósitos en Chipre, a la Unión Europea no le temblará la mano en hacer lo mismo en otros países que tengan que ser rescatados”.
No obstante, de momento, “hay que evitar el pánico bancario en España, pues la filosofía bancaria española no es la misma que en Chipre y creo que aquí tenemos la ventaja de que se cogió el toro por los cuernos a tiempo con la reestructuración del sistema financiero”.

En este turbulento panorama bursátil, “los valores defensivos están funcionando relativamente bien. Creo que los valores no expuestos al sector financiero, deberían ser una oportunidad. De momento, hay que evitar el sector bancario”.


Declaraciones a Radio Intereconomía