El barril de petróleo se ha desplomado hasta mínimos de los últimos cuatro años perdiendo la referencia de los 70 dólares el barril. No es para menos tras la reunión de la OPEP de este jueves que dejó clarísimo que la guerra con Estados Unidos está abierta. Pero, ¿esto hace que los osos campen a sus anchas? Ni mucho menos. ¿Quieren saber el por qué?

La caída fulminante del precio del barril de crudo no hace sino alentar aún más al Banco Central Europeo a tomar las medidas necesarias para reflotar a la economía europea. Lejos de favorecer el crecimiento -en grandes cifras- un combustible más barato provoca que la fase de deflación permanente que viven desde hace meses países de la eurozona pueda haber venido para quedarse. 

"Nadie se la va a jugar poniéndose corto en serio", reconoce José Luis Cárpatos, analista independiente y colaborador de Estrategias de inversión, que ya ayer nos adelantaba que la caída del crudo sólo favorece un QE europeo o lo que es lo mismo, la compra de deuda pública de sus países. Al menos, en su opinión, ningún gran inversor tratará de "buscar una gran caída en las puertas de las Navidades" y poniéndonde asimismo en contra del BCE. 

Quizás este sea el motivo de por qué los mercados siguen tirando al alza en cierto sentido, o al menos lo intentan... pero ¿dónde se encuentra el problema en este momento para seguir claramente con una tendencia alcista? Hay varios: 

1. El Dax Xetra topa una y otra vez con su resistencia de los 10.000 puntos. Ojo porque no es algo nuevo. Hace algo más de un mes y medio, justo antes de que la gran corrección de las bolsas hiciera su aparición el 15/16 de octubre, el selectivo germano, a contado o a futuro, encontraba un techo difícil de romper que le enviaba siempre a la baja. 

2. La OPEP está haciendo un flaco favor. Es un gran impedimento si consideramos el peso de grandes compañías como Chevron, en Estados Unidos, que llega a retroceder cerca de un 5%, o en el caso de ENI, Total o Airbus, a la cola del Eurostoxx 50, en el mapa europeo. 

A esas mismas ventas se han sumado en el viejo continente Repsol, Enel, GDF Suez o E.On. Las caídas han alcanzado el 4%. 

Es más... en terreno de commodities relacionadas con hidrocarburos, cae a plomo el futuro del West Texas hasta esos mínimos de los últimos cuatro años, así como lo hace el petróleo para calefacción, con un desplome similar del 5%, además del gas natural, también afectado por una pérdidas superior al 4%. 
 
Por lo tanto, con la falta de tono de la última sesión del mes, ¿con qué nos quedamos? "Cuando en un movimiento de semejante calibre no podemos pasar de la resistencia, falta el movimiento siguiente que es un descenso para intentar probar un ataque a mínimos anteriores, que es exactamente lo que estamos haciendo ahora", dice Cárpatos. Esto es, caer para volver a subir con fuerza. El próximo jueves Mario Draghi tomará la palabra.