Las ventas de automóviles de lujo se situaron en 7.007 unidades durante los seis primeros meses del año, lo que se traduce en una reducción del 32% en comparación con las cifras del mismo periodo del año anterior, según datos del Instituto de Estudios de Automoción (IEA) para la Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos a Motor, Reparación y Recambios (Ganvam).

La patronal de los vendedores de automóviles apuntó que este retroceso de las entregas de coches de lujo en el primer semestre del año es consecuencia de la reforma del Impuesto de Matriculación, así como por la "demonización" de los automóviles de gama alta.

El informe pone de manifiesto que entre las causas principales de esta caída de las ventas de coches de lujo se encuentra "la demonización" que ha sufrido este segmento de mercado, debido a sus mayores consumos y emisiones de CO2, "lo que les ha convertido injustamente en iconos de la insostenibilidad motorizada".

Ganvam indicó, a su vez, que la reforma del Impuesto de Matriculación, que penaliza a los coches más contaminantes, ya provocó durante el año pasado "fuertes distorsiones" en la demanda de automóviles en un momento en el que las ventas de todoterrenos y coches de alta gama "sostenían un mercado de turismos debilitado" por la subida de los tipos de interés y por el fuerte endeudamiento.

Por marcas, Volvo se convirtió en líder del segmento 'premium' durante el primer semestre del año, con 1.578 unidades comercializadas, seguida de BMW, con 1.560 unidades, de Mercedes-Benz, con 1.226 unidades, de Audi, con 582 unidades, así como de Volkswagen, con 517 unidades, o de Land Rover, con 474 unidades.

No obstante, los datos del IEA reflejan que Volvo e Infiniti fueron las únicas marcas de lujo que lograron aumentar sus entregas en la primera mitad del año, con subidas del 2,3% y del 188%, respectivamente.