Los promotores también auguran un estancamiento de precios en 2008 y un ligero repunte del 1% en 2009. Además, consideran que la crisis en bolsa no debe considerarse como indicativa de la salud del sector inmobiliario ni constructor. Asprima considera que el mercado inmobiliario está sufriendo un proceso de normalización que se refleja en un menor incremento de los precios y un menor nivel de producción, pero no creen que la situación sea preocupante. Por último, señalan que aunque la demanda se verá reducida seguirá en torno a las 500.000 viviendas, siempre y cuando los precios no continúen incrementándose.