Roberto Ruiz-Scholtes, director de estrategia de UBS Wealth Management, asegura que todo 2012 se desarrollará en terreno de recesión para España.

Las previsiones sobre la economía española que proceden del exterior no están ayudando en absoluto al optimismo. Goldman Sachs asegura que el PIB nacional se contraerá un 1,5% en 2012, mientras que las agencias de calificación han vuelto a amenazar con una posible rebaja de rating a la banca. En este contexto, Roberto Ruiz-Scholtes, director de estrategia de UBS Wealth Management, asegura que este tipo de comunicados “confirman que ya estamos en recesión y que va a durar durante todo el año 2012. La demanda interna se va a contraer más de un 3%. Además, tenemos la caída dramática de la licitación de obra pública que le queda todavía la parte más dura del ajuste.”

“Y eso que la media de los analistas no sube de una caída del 1% del PIB, a pesar de que nosotros pensamos que puede ser mayor”, afirma el analista en declaraciones a Radio Intereconomía. “Seguro que llegarán rebajas crediticias para el riesgo de España y, además, la quiebra de Grecia en marzo cuando afrontan un vencimiento de 14.000 millones de euros. Está por definir cómo afrontan el segundo plan de rescate.”

Ruiz Scholtes valora positivamente la medida adoptada por Mario Dragui respecto a las macrosubastas a 3 años por parte de la institución que preside. “La barra libre del BCE es crucial porque elimina el riesgo de colapso del sistema financiero aunque no vaya a haber crédito para la economía real. Así que más papel en el mercado y unas cotizaciones bancarias muy presionadas”.

No obstante, en nuestro país las últimas medidas fiscales adoptadas o, al menos, anunciadas por el nuevo gobierno de Mariano Rajoy hacen replantearse la inversión. “Fiscalmente habrá que invertir en algún instrumento que tenga retenidas esas plusvalías hasta el año 2014 luego van a volver a estar de moda los fondos de inversión. El riesgo del sector público nos sigue gustando. España, con todo lo que está haciendo, acabará el año con un déficit por debajo del 5%, aprovecharse del riesgo soberano español creemos que es muy atractiva”, concluye el analista.