Iberdrola cerró la sesión del viernes  con una fuerte subida que le salvó de perforar la parte baja del canal lateral en el que se mueve desde que comenzó el año.

Iberdrola cerró la última sesión con una subida superior al 2%, aunque sin llegar a superar los 6 euros. La eléctrica rebotó en zona de soporte, coincidente con el retroceso de Fibonacci del 50%. Precisamente ese soporte, en torno a los 5,5 euros, es la parte baja del canal lateral en el que se mueve desde comienzo de año, con la excepción de la caída que le provocó el referéndum británico a finales de junio. Sin embargo, no llegó a romper la siguiente resistencia que tiene en los 5,75-5,8 euros (61,8% de Fibonacci).
 
Si ahora Iberdrola supera este último nivel, podría por fin atacar los 6 euros, aunque seguiría en la parte central del canal. De hecho, el MACD aún no está dando señales de compra, mientras que el RSI ha salido de sobreventa.


 
Los indicadores técnicos Premium muestran que Iberdrola está en zona de consolidación. De hecho, la tendencia de medio plazo es bajista, pues el precio se ha ido por debajo de las medias y la de 200 está por encima de la de 40.