
El sector bancario viene de un año muy positivo. ¿Cómo considera que está impactando esta situación en cuanto a inversión tecnológica de las entidades?
El buen comportamiento del sector financiero en el último ejercicio está teniendo un efecto directo en la inversión tecnológica, aunque con un enfoque mucho más pragmático y orientado al negocio que en otros momentos del ciclo. Las entidades cuentan con mayor capacidad de inversión, pero están priorizando proyectos que aporten eficiencia operativa, escalabilidad y control de riesgos, especialmente en áreas críticas como Operaciones, atención al cliente o cumplimiento normativo.
En este contexto, la tecnología deja de verse como un fin en sí mismo y pasa a ser un habilitador para sostener el crecimiento del negocio, mejorar la calidad del servicio y absorber el impacto regulatorio, sin que ello suponga un incremento estructural de costes. En paralelo, las entidades están apostando por modelos que les permitan ganar agilidad y flexibilidad operativa, apoyándose en partners tecnológicos especializados para optimizar procesos críticos, reforzar su seguridad y acelerar la adopción de nuevas capacidades sin incrementar la carga estructural interna.
¿Qué tendencias se están detectando en la banca y van a ser imprescindibles en el proceso de transformación?
Estamos identificando varias tendencias estructurales que van a marcar la transformación de la banca en los próximos años. En primer lugar, la consolidación de modelos híbridos que integran operación especializada con tecnologías avanzadas como la Inteligencia Artificial, el Machine Learning y la automatización inteligente, permitiendo a las entidades escalar su operación, ganar eficiencia y reforzar el control del riesgo en entornos cada vez más complejos y exigentes.
En segundo lugar, se observa una creciente orientación a la gestión y mejora continua de la experiencia de cliente, especialmente en los servicios de atención, gestión de incidencias y alertas, donde la presión regulatoria, la necesidad de atención 24x7 y las expectativas del usuario son cada vez mayores. Por último, destaca una apuesta clara por soluciones que permitan cumplir con la regulación de forma eficiente, garantizando trazabilidad, cumplimiento de SLA (Service Level Agreement) y continuidad del servicio, al tiempo que se minimiza su impacto operativo y económico mediante la integración end to end de tecnología y operaciones y el apoyo de partners tecnológicos especializados.
Desde AVOS Tech observáis que la transformación tecnológica está impulsada por las áreas de Operaciones. ¿Por qué el foco se ha desplazado del IT tradicional a la eficiencia operativa?
El principal desafío de la banca actual ya no reside únicamente en la infraestructura tecnológica, sino en cómo se ejecuta el negocio en el día a día en un entorno marcado por una mayor complejidad operativa y regulatoria. Las áreas de Operaciones son las que están soportando el peso de la atención al cliente, el cumplimiento de niveles de servicio cada vez más exigentes y la continuidad operativa, lo que las sitúa en el centro del proceso de transformación.
Por ello, la tecnología es imprescindible, pero solo genera valor cuando está integrada directamente en la operativa y alineada con los procesos que refuerzan la prestación servicio al cliente. Por eso el foco se ha desplazado del IT tradicional hacia la eficiencia operativa, impulsando modelos que combinan tecnología avanzada, como la Inteligencia Artificial, automatización inteligente y analítica, con operación especializada. Este enfoque permite a las entidades transformar la presión regulatoria en una palanca de modernización, escalar de forma sostenible y mantener la calidad del servicio sin incrementar de manera estructural los costes, apoyándose además en empresas capaces de integrar tecnología y operaciones de forma end to end.
¿Qué valor diferencial aporta AVOS Tech frente a otros proveedores en un mercado cada vez más competitivo?
El principal valor diferencial de AVOS Tech reside en nuestra capacidad para ofrecer soluciones end to end que integran tecnología y operación dentro de un mismo modelo. No nos limitamos a proporcionar herramientas, sino que acompañamos a nuestros clientes en la transformación completa de sus procesos, ayudándoles a mejorar la eficiencia operativa, escalar la actividad y convertir la presión regulatoria en una palanca de modernización, todo ello manteniendo la calidad del servicio.
Contamos con software propio, soluciones E2E a medida para nuestros clientes en prevención de blanqueo de capitales (AMLcheck), conciliaciones (ERFcheck) y nuestro CORE asegurador (SISnet360) entre otros; capacidades avanzadas de automatización inteligente, analítica avanzada y Machine Learning, y una sólida experiencia en operación especializada, especialmente en banca y seguros.
Además, el respaldo del Grupo Prosegur nos aporta escalabilidad, solvencia y un profundo conocimiento de entornos altamente regulados como la banca o la ciberseguridad, lo que nos permite actuar como socio estratégico a largo plazo, integrando tecnología y operaciones para generar valor tangible, reforzar la resiliencia y asegurar la continuidad del negocio en un mercado cada vez más exigente.
Los modelos BPaaS han ganado peso. ¿Qué ventajas económicas ofrecen en términos de escalabilidad y control del gasto respecto a modelos tradicionales?
Los modelos BPaaS aportan una ventaja clara desde el punto de vista financiero, ya que permiten a las entidades ajustar costes, transformando costes fijos en variables, adaptando la capacidad operativa a la demanda real y reduciendo las inversiones iniciales en infraestructura, tecnología y recursos humanos. Este enfoque facilita escalar de forma flexible y sostenible en entornos cada vez más exigentes, como los servicios de atención al cliente o la gestión de alertas e incidencias, sin necesidad de sobredimensionar estructuras internas.
Además, al integrar tecnología y operación en un único modelo end to end, los BPaaS eliminan ineficiencias, mejoran la productividad y aportan una mayor previsibilidad y control del gasto, incluso en contextos de alta presión regulatoria. Esto permite a las entidades absorber picos de actividad con mayor agilidad, garantizando el cumplimiento de los niveles de servicio y la continuidad de la operación, manteniendo la rentabilidad sin incrementar de forma estructural los costes y alineándose con los nuevos modelos híbridos que están marcando la transformación de la banca.
¿Qué riesgos asumen las entidades financieras que no avanzan en la automatización y rediseño de procesos End-to-End?
El principal riesgo para las entidades financieras es quedarse atrás en un entorno cada vez más exigente, regulado y orientado a la eficiencia operativa. Aquellas que no avancen en la automatización y en el rediseño end to end de sus procesos tendrán mayores dificultades para cumplir con los nuevos requisitos regulatorios, garantizar la trazabilidad de su operación, absorber picos de demanda y asegurar la continuidad del servicio, especialmente en áreas críticas como Operaciones y atención al cliente.
Desde la experiencia de AVOS Tech, esta falta de integración entre tecnología y operación se traduce en mayores costes, menor capacidad de escalado y una mayor exposición al riesgo operacional y reputacional. Por el contrario, las entidades que apuestan por modelos integrales, apoyados en automatización inteligente y operación especializada, logran ganar eficiencia, resiliencia y agilidad, posicionándose mejor para afrontar la transformación del sector de forma sostenible y mejorando la experiencia del cliente.
El aumento de la complejidad regulatoria está elevando los costes operativos de la banca. ¿Hasta qué punto la tecnología y la externalización son ya palancas clave para contener estos costes?
La digitalización de procesos, la estandarización operativa y el acceso a capacidades especializadas permiten a las entidades evitar duplicidades, reducir ineficiencias y ganar visibilidad sobre sus costes reales. La externalización, cuando se plantea desde un enfoque estratégico, permite ajustar la capacidad y la aplicación de recursos en función de la demanda y la regulación, sin comprometer la estabilidad del servicio.
En la práctica, esto se traduce en modelos más sostenibles desde el punto de vista financiero, donde la inversión se orienta a capacidades compartidas, procesos industrializados y tecnología reutilizable, en lugar de estructuras rígidas.
¿Qué papel quiere jugar AVOS Tech como socio estratégico de la banca en este nuevo ciclo de transformación?
Desde AVOS Tech aspiramos a ser un socio que ayude a aterrizar la transformación en la operativa diaria de las entidades financieras, especialmente en aquellos procesos donde confluyen tecnología, regulación y altos volúmenes de actividad. Nuestro papel no es solo impulsar grandes cambios tecnológicos, sino acompañar a las entidades en la mejora continua de procesos críticos que tienen un impacto directo en costes, eficiencia y experiencia de cliente.
Al final, nuestro principal objetivo es convertirnos en un partner tecnológico a largo plazo, capaz de aportar estabilidad, conocimiento sectorial y soluciones industriales que ayuden a gestionar la complejidad operativa y los impactos regulatorios con mayor eficiencia, manteniendo la calidad del servicio y la confianza de sus clientes en un entorno cada vez más exigente.

