Wall Street comenzó la sesión en positivo aunque a los pocos minutos la indecisión se apoderó de los índices. En opinión de Diego Escribano, director de gestión de Fortis Banca Privada, “ha sido una apertura marcada por varios factores, entre ellos los datos macroeconómicos”. Explica el experto que “el dato del déficit comercial ha sido mucho peor de lo esperado a pesar de la debilidad del dólar” (el déficit creció en febrero hasta los 62.300 millones de dólares) lo que indica “un mayor debilitamiento del crecimiento a nivel global”.
En relación a las peticiones de subsidio por desempleo, que bajaron en 53.000 personas hasta 357.000 en la semana que finalizó el 4 de abril, apunta que “se trata de un buen dato semanal” pero la media móvil de cuatro semanas, medida más representativa para los analistas, subió en 2.500 solicitudes hasta 378.250 y “se sitúa –explica- por encima de lo esperado” lo que es un indicativo para Escribano de que “el empleo está deteriorado”. El analista explica que el repunte que había experimentado el parqué neoyorquino “según el análisis técnico, se ha realizado con un volumen bajo, cerrando cortos en el sector financiero pero sin que hayan entrado los largos”. “Se trata de una subida por encima de los 1.350 puntos pero sin consistencia” y “no se descarta que el merado tenga que volver a testar los mínimos que hizo en marzo”. Escribano opina que “el repunte que han vivido las comodities podría hacer llegar al barril de petróleo hasta los 115 dólares” y si “unimos este hecho a las subidas de los productos agrícolas, tenemos un entorno de presión inflacionista”. Si el mercado ya da por descontado los recortes que el sector financiero ha sufrido en el primer trimestre, ahora “vemos que el sector minorista está reduciendo sus estimaciones de beneficio”. “Hay demasiados profit warning, resume el experto, si bien “el mercado está aguantando un poco mejor por las perspectivas de Wal Mart (la mayor minorista estadounidense) que está gestionando bien sus inventarios y ha pronosticado un aumento en sus beneficios por acción". “Lo que no aguanta el mercado –establece- son los datos de morosidad de Capital One”, a través de los cuales “se ve una traslación del problema de crédito a todo el sector consumo”. En opinión de Escribano, “lo peor probablemente lo veamos en el mes de mayo” y no será hasta “agosto o septiembre cuando se vea la efectividad de las medidas tomadas contra la crisis”. Una crisis que si “únicamente hubiera sido subprime habría durado tres meses, ahora ya es financiera, de confianza y de falta de liquidez”. Este experto matiza que “vamos a esperar a que las medidas se lleven a cabo y veremos en agosto o septiembre”. En cuanto a las recomendaciones de Escribano, su principal apuesta está vinculada al sector agrícola, ya sea dentro o fuera de la renta variable. Fuera de ella a través de los fondos que replican a índices de comodities en los que estaría bien “invertir un 2 ó un 5% de la cartera a largo plazo ante la tendencia de crecimiento de la población y el aumento del consumo de carne en países emergentes”. Si se trata de invertir en renta variable, Escribano pone más interés en “compañías relacionadas con el sector agrícola y los transgénicos como Monsanto o Du Pont”.