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Invertir directamente en petróleo ha sido tradicionalmente una actividad reservada a grandes operadores, firmas especializadas en materias primas e inversores institucionales con capacidad para asumir posiciones de miles de barriles. Pero ya todo ha cambiado.
CME Group prepara un nuevo contrato de futuros sobre el West Texas Intermediate (WTI) equivalente a solo 10 barriles.
A los precios actuales recogidos en el anuncio, supondría una exposición de aproximadamente 860 dólares. El lanzamiento, inicialmente previsto para estos días, continúa pendiente de aprobación regulatoria.
De 1.000 barriles a contratos de solo 10
La diferencia de tamaño es muy importante. El contrato estándar de futuros WTI de CME representa 1.000 barriles de petróleo, mientras que el denominado Micro WTI reduce esa cantidad hasta los 100 barriles.
La nueva modalidad dará otro salto al rebajarla hasta únicamente 10 barriles. Se trata de una fórmula diseñada para facilitar el acceso de operadores que hasta ahora consideraban excesivamente grandes las posiciones necesarias para negociar directamente con futuros.
“Una vez, el comercio de petróleo era un juego de ricos”, asegura Zavier Wong, analista de mercado de eToro Singapore.
El experto matiza que los particulares ya podían participar anteriormente, aunque existían importantes barreras. “No es que el retail no pudiera acceder al mercado, sino que estaba fuertemente restringido por el tamaño de los contratos”.
El interés de los pequeños inversores se dispara
La aparición de contratos más reducidos se suma a otros instrumentos que ya han transformado el mercado. Los brókers online, los contratos por diferencia y los ETF han permitido exponerse a las variaciones del petróleo sin manejar físicamente un solo barril.
“Ya no necesitas un atraque ni un patrimonio neto de seis cifras para tener una opinión sobre el petróleo, así que la capacidad de tener una opinión y actuar en consecuencia se ha democratizado”, explica Wong.
Los números respaldan esa tendencia. Durante los tres meses posteriores al comienzo de la guerra del 28 de febrero, el número de operaciones relacionadas con petróleo gestionadas por eToro llegó a ser casi 16 veces superior al registrado un año antes.
CME también ha observado un crecimiento espectacular. Sus futuros Micro WTI, correspondientes a 100 barriles, alcanzaron una media de 272.000 contratos diarios durante mayo, lo que representa un incremento interanual del 317%.
Una nueva puerta de entrada al petróleo
Carley Garner, estratega y bróker especializada en materias primas de DeCarley Trading, considera que los futuros de menor tamaño y los ETF han hecho posible que perfiles con recursos y experiencia muy diferentes puedan especular con el crudo.
“El mercado petrolero se está absolutamente democratizando más”, afirma.
El futuro de 10 barriles podría convertirse precisamente en una puerta de entrada para pequeños operadores interesados en este mercado pero que hasta ahora rechazaban asumir el riesgo asociado a contratos de mayor tamaño.
No obstante, facilitar el acceso no elimina los riesgos. Los futuros son instrumentos complejos y los movimientos del petróleo pueden ser especialmente bruscos ante guerras, decisiones de los países productores, variaciones de inventarios o cambios en las perspectivas económicas.
El riesgo de una mayor volatilidad
La llegada de más inversores particulares también puede introducir nuevas dinámicas. Garner advierte de que “los especuladores pueden influir temporalmente en los precios mediante una volatilidad emocional que tiene poco que ver con la realidad fundamental”.
La experta recuerda lo sucedido en abril de 2020. La pandemia hundió la demanda mientras los productores no podían reducir la oferta con suficiente rapidez. Ante la falta de capacidad de almacenamiento y el vencimiento de los futuros de mayo, numerosos operadores trataron de desprenderse de sus contratos.
Simultáneamente, inversores minoristas introducían dinero en fondos vinculados al petróleo esperando una recuperación.
“A mi juicio, esto ha sido un problema para la industria de las materias primas”, señala Garner. “Vemos cómo el flujo de dinero empuja los precios de las materias primas fuera de la realidad fundamental”.
Los grandes operadores seguirán dominando
Pese al crecimiento de la inversión minorista, resulta difícil que los particulares alcancen en el petróleo una influencia comparable a la observada ocasionalmente en determinadas acciones.
Productores estatales, grandes petroleras, compañías de trading y consumidores industriales continúan moviendo volúmenes muy superiores.
“Las materias primas son y siempre serán productos dependientes del spot. Los precios nunca pueden alejarse demasiado de los fundamentales predominantes, así que dudo que la cola en este caso pueda mover el perro”, sostiene Ole Hansen, jefe de estrategia de materias primas de Saxo Bank.
Producción, consumo mundial, inventarios y geopolítica continuarán siendo, por tanto, los grandes motores del precio.
“Ahora todos somos comerciantes de petróleo, al menos en parte, tanto si nos damos cuenta como si queremos serlo”, resume Sosnick.

