Una falta de transparencia al que se suma el “riesgo latente de Portugal”, según Roberto Ruiz Scholtes, director de estrategia de UBS.
 
En la antesala de la aprobación en Consejo de Ministro de la nueva regulación de las cajas de ahorro, Roberto Ruiz asegura, en declaraciones a Radio Intereconomía,  que “estamos en ese ejercicio de transparencia de las cajas españolas, algo que los extranjeros aún no han calibrado correctamente y tenemos todavía el riesgo latente de que Portugal acuda al rescate financiero y tengamos un episodio de contagio”.
 
Según el director de estrategia de UBS, los mercados dudan del “tamaño del problema, cuántos activos tóxicos tienen en su cartera, cuántas pérdidas van a sufrir y que capacidad tienen de refinanciar los bonos emitidos que les van cumpliendo en los próximos meses en los mercados mayoristas”. Y es que el fantasma del ladrillo sigue presente en las cuentas de las cajas de ahorro donde cada una “debe aplicar su propio escenario” en base a tres datos básicos: la caída en el precio de la vivienda de un 25%, caída en las periferias del 40% y del suelo en un 80%. “En base a esto las cajas deben calcular cuánto van a conseguir vía realización de plusvalías y cuánto va a tener que pagar el Gobierno”, aunque según Ruiz la cifra es “razonable” y los 20.000 millones anunciados por el Ejecutivo “deberían ser suficientes, porque grandes cajas con problemas serios están buscando capital. Cuantas más cajas sean capaces de salir a buscar capital para salir al mercado, menos dinero haría falta”.
 
Respecto a la racha alcista por la que atraviesan los mercados, Roberto Ruiz asegura que “es un momento dulce, con unas empresas capaces, tras el recorte de costes, aprovechar su beneficio, los tipos de interés siguen siendo muy bajos –negativos en países desarrollados y muy bajos en occidente-  y unas valoraciones que todavía nos dan recorrido, así que estamos consolidando niveles cada vez más alto”.
 
Su apuesta personal de cara ya a la próxima semana se centra en “los activos corporativos, bonos empresariales que en base a subida de tipos alemanes y estadounidenses dan una rentabilidad interesante, activos públicos de corto plazo españoles y renta variable, con un incremento de beneficio de más de un 10%, un 15 en mercados emergentes, tiene todavía margen de subida. A medio plazo, las bolsas emergentes pueden ser un buen punto de entrada”.