La subasta del BCE de la próxima semana debería perjudicar al euro, en el sentido de que hay más oferta de euros en circulación, pero dada la situación de iliquidez de la que venimos y la falta de confianza "es posible que  genere una  vuelta de la confianza".
La situación que tenemos en España es la que ayer planteaba la Comisión Europea “con una economía que no crecerá y que tendrá dificultades para alcanzar sus objetivos. El gobierno está metido en reformas semanales que son dolorosas y tendremos que tener cierto grado de relajación”, reconoce Alexis Ortega, socio director de Finagentes Gestión. Este experto admite que sobre la mesa hay una negativa del BCE a bajar el ritmo de flexibilización y parece que la CE Es algo más benévola “pero lo que subsiste es la necesidad de que la rebaja de los objetivos no van acompañados de una rebaja en el ritmo de las reformas. Si no se garantiza, habrá que seguir presionando”.

Desde que hemos iniciado la crisis, estamos en un proceso de desapalancamiento de los estados. En un principio se pensó que fueran éstos los que generaran demanda agregada, pero no es una solución porque genera mayor gasto. ¿Entonces? La solución sería que los países acreedores que tienen superávit por cuenta corriente o comercial ayuden y, en la medida en que se garantice que se llevarán a cabo medidas, se haga más llevadero el proceso de ajuste.

Por otra parte, las declaraciones del ministro de finanzas alemán que “está haciendo de poli malo porque siempre está presionando para que los estados no se relajen. Grecia tiene elecciones en abril, los dos partidos políticos que han firmado a favor de las reformas están en niveles bajos de apoyo político por lo que una salida en las elecciones de otro partido que no ha firmado volvería a poner en una situación muy engorrosa a toda la Eurozona”. En Berlín se están dando una de cal – a través de Merkel proEuropa- y una de arena – a través del ministro de finanzas que está presionando”.

En el mercado de divisas, el euro-dólar “está en niveles como los que teníamos en diciembre del año pasado y una vez el drama riego – no resuelto del todo- está algo más relajado, el euro perderá uno de esos elementos que más le presionaban a la baja”. Ortega reconoce que en este momento “habrá que ver qué es lo que pasa con el QE3 en Estados Unidos, después de que Reino Unido y Japón lo hayan puesto en marcha, porque será un elemento nuevo que hará que el dólar caiga”. Pero eso de momento habrá que verlo en las próximas semanas. El par en 1.34-1.35, es situación de normalidad.

El precio del crudo en euros está alcanzando niveles de 2008. En dólares quizás no se ha alcanzado aunque en la carrera alcista que se produjo en 2008-2009 nos quedamos un poco rezagados por el par euro-dólar se fue a 1.60. Ese factor “no lo tenemos ahora y quizás por eso hemos superado esos máximos”.

En el punto de mira, la subasta del BCE la próxima semana. Teóricamente “una subasta de esta magnitud tradicionalmente no debería ser positivo para el euro pero dependerá de si aumenta la demanda y se compensa “. De alguna manera puede pesar el hecho de que durante mucho tiempo la falta de liquidez generó mucha incertidumbre y , con esta inyección, la confianza puede volver”.