El mercado de divisas debería estabilizarse. El euro-dólar no debería rebasar los 1.25 dólares pues en Estados Unidos no están para tirar cohetes.

En la medida en que se van quemando etapas en los procesos de ajustes y acuerdos, el mercado lo va descontando y puede cambiar algo el foco. Podemos empezar a ver más atención en los datos económicos mundiales, que es están enfriando algo.

En cuanto a la estrategia, “todavía es pronto para ser agresivo en bolsa. Queda mucho recorrido al alza cuando las cosas se solucionen por lo que es mejor apostar por cosas más tranquilas, activos de renta variable defensivos como compañías que hayan sido muy perjudicadas, tipo Telefónica o Repsol, con rentabilidades por dividendo muy atractivas”, explica este experto en Radio Intereconomia.

La caída del precio del petróleo “es un reflejo de los últimos datos que han salido en los países emergentes. Han crecido mucho en los últimos años y se están frenando, lo hemos visto en los datos de PMI de China, han comenzado a bajar tipos y la parte de la demanda marginal más fuerte es que venía de estos países”.

En el mercado de divisas, el euro-dólar debería estabilizarse “en niveles próximos a los 1.25-1.30 dólares en función de las noticias que vayan saliendo pero no mucho más abajo porque en Estados Unidos no están para tirar cohetes”.