Las familias españolas han disminuido la adquisición de viviendas tras la subida de los tipos de interés y el encarecimiento de las hipotecas. Las causas de dicha disminución hay que buscarlas en la subida de los tipos de interés que encarecen la financiación y en los elevados precios de la vivienda exigen un 34,4% de la renta para adquirí la vivienda. Aun así, una familia media debe dedicar cada año un 16% de su renta disponible a pagar las deudas contraídas al banco. El Banco de España ha manifestado su preocupación por el elevado endeudamiento y el problema de la estabilidad financiera de las familias.