Al final, los mercados han esperado hasta el mes de agosto para quitarse las gafas de ver el mundo de color de rosa: el estancamiento de las locomotoras del mundo desarrollado es real (el crecimiento económico en el segundo trimestre ha caído hasta llegar a un ritmo anual de apenas el 1% en Estados Unidos y un pobre 0,11% en Alemania).
Desde entonces, la imposición de planes de austeridad a menudo draconianos – 28.000 millones de euros hasta 2015 en Grecia, 45.000 y 65.000 millones para Italia y España, respectivamente, hasta el 2013, 80.000 millones hasta el 2014 para Alemania – hace que los mercados teman que los países desarrollados se sumerjan en un largo y penoso periodo de débil crecimiento, que iría acompañado de un laborioso proceso de desendeudamiento público.

Es exactamente lo que ha expresado el mercado con su reacción a la rebaja de la calificación crediticia de Estados Unidos por parte de la agencia de calificación S&P el 5 de agosto: los tipos estadounidenses no han subido absolutamente nada. Lo que ha bajado son las acciones, ya que el mercado ha interpretado que esta llamada a la ortodoxia presupuestaria pone la puntilla a una recuperación estadounidense robusta [...]".

Mercados:

Los países desarrollados están quizás ante una oportunidad histórica de sacar partido a esta crisis: la situación que vivimos ofrece la ocasión de poner los cimientos de un crecimiento equilibrado a medio plazo a los dirigientes con valentía suficiente para estar a la altura de las circunstancias.
En cuanto a los países emergentes, tras más de un año de curas de enfriamiento, algunas veces agresivas, el mundo emergente está a punto de salir de un período gravoso de subidas de precios.

Estrategia:

Por ahora mantenemos un posicionamiento defensivo, y seguimos manteniendo apliamente cubierta nuestra exposición a la renta variable.
Hemos obtenido una sólida evolución de nuestros fondos de renta fija durante este verano.
En en el mundo de las divisas, durante el verano nos hemos adaptado a las circunstancias reforzando sensiblemente nuestra exposición al yen, que ya representa el 20% de la exposición a las divisas de Carmignac Patrimoine.
Mantenemos unos niveles muy bajos de exposición a los mercados de renta variable en nuestros fondos de RV internacional, lo que nos ha permitido pasar un verano tranquilo.

Seguimos invirtiendo considerablemente en los mercados asiáticos y latinoamericanos, que se sitúan ahora en niveles de valoración muy atractivos en relación con el crecimiento previsto.

En cuanto a materias primas, son quizás menos vulnerables de lo que parece a las calamidades de las finanzas públicas europeas y estadounidenses.


Si desea consultar la carta mensual completa de Didier Saint-Georges, de Carmignac, puede hacerlo en el archivo adjunto a esta noticia.