El 45% de las empresas españolas se verán obligadas a optimizar sus trayectos como consecuencia del aumento del precio del Brent, según el Observador del Vehículo de Empresa promovido por la firma de renting Arval, en el que se refleja, a su vez, que el 30% de estas corporaciones implantará la conducción compartida en los próximos dos años, con el fin de reducir el consumo de carburante. El informe de Arval resalta la "preocupación creciente de la compañías" por centrar sus políticas de gestión de flotas en criterios medioambientales y de seguridad vial "por su papel sobre el control de costes en un contexto económico claramente incierto".
Según el estudio, el 25% de los gestores de flotas fomentará las videoconferencias, así como el teletrabajo y el uso del transporte público, con la intención de reducir los trayectos a causa del incremento del precio del petróleo. Asimismo, siete de cada diez empresas implantadas en España aseguran medir "regularmente" el consumo de carburante de sus vehículos y cerca del 50% de ellas selecciona sus flotas "de acuerdo a criterios medioambientales", para lo que llevan a cabo un control "puntual" de las emisiones de CO2 de los automóviles. Por otra parte, el Observador del Vehículo de Empresa pone de manifiesto la preocupación de las empresas en materia de seguridad vial. De esta manera, la mitad de los gastos de las compañías dependen del uso que se haga de los vehículos. Así, el 73% de las compañías españolas reconoce haber puesto en marcha al menos una acción de seguridad vial para reducir el riesgo de sus conductores en las carreteras, mientras que el porcentaje en Europa se sitúa en el 60%. En el estudio se indica que el 58% de las acciones se centran en el desarrollo de cursos de formación y sensibilización de sus conductores, mientras que el 44% se orientan a la diagnosis de los riesgos en carretera y un 33% busca la implementación de políticas de desplazamiento de los conductores y en ofrecer incentivos para reducir el número de accidentes.