El analista de Societe Generale habla sobre la próxima reunión de la Reserva Federal de Estados Unidos y cómo una subida de tipos, tal y como está planteada, puede generar un auténtico “baño de sangre” para lo que tiene que ver con el mercado de la renta fija. Explica los peligros que hay.
 
Albert Edwards, estratega global de inversiones de Societe Generale, dijo que la subida de los tipos de interés por parte de la FED desencadenaría una situación muy similar a la que vivieron los bonos en el año 1994, cuando el condado de Orange en California se declaró en banca rota. Eso provocó una ola de ventas masiva y colapsó el mercado de bonos.

“Los tipos de interés a unos niveles más elevados pueden tener consecuencias no deseadas, especialmente desde que los niveles de deuda corporativa están en máximos históricos y China está dependiendo de los fuertes préstamos para mantener el crecimiento económico”, indicó Edwards en unas declaraciones que recoge el portal Money News.

"La Fed estadounidense ha creado otra burbuja de crédito masiva que, cuando estalle, pondrá la economía global por los suelos", añadió el experto. "Las alzas aceleradas de los tipos de interés por parte de la máxima institución monetaria estadounidense causarán temblores en los treasuries americanos cuando se produzca ese momento en el que se incrementa el precio del dinero”, añadió.

Los inversores esperan que la Reserva Federal aumente los tipos de interés por primera vez este año en la reunión que se celebrará la próxima semana. Este incremente lo haría en aproximadamente en un 0,25% y sería la tercera subida en los últimos 11 años.

Así, Edwards compara el mercado de hoy con el de 1994, cuando la Fed había indicado su intención de aumentar las tipos. "La situación actual evoca a esa época en el que el mercado descontaba múltiples aumentos y luego fue muy curioso ver cómo la renta fija entró en una auténtica convulsión tota”, alerta. "Fue un baño de sangre", asevera.

El Condado de Orange, un área suburbana al sur de Los Ángeles, fue la víctima más importante de la carnicería del mercado de bonos. El gobierno local presentó la bancarrota pública más grande de la historia tras sufrir una pérdida de 1,64 millones de dólares en pagarés estructurados cuyo valor disminuyó a medida que subían las tasas de interés.