Era la medida más esperada y Mario Draghi ha aplazado los detalles de un programa de expansión monetaria para la próxima reunión. Hay predisposición, sí, pero de momento sólo queda en eso. El mandatario del BCE ha manifestado su preocupación por la inflación – al calor del descenso que ha experimentado el precio del crudo – y los mercados, que esperaban más, profundizan en sus caídas. 

No se esperaba nada de la reunión y en nada ha quedado. Después de que Mario Draghi haya mantenido el tipo de interés en el 0.5%, la mirada estaba puesta en sus declaraciones. En cómo tomaría la decisión de actuar en los mercados. En definitiva, en la puesta en marcha del famoso QE – medidas de expansión cuantitativa - europeo.

Y de nuevo, la decepción ha llegado al mercado. El mandatario del BCE ha admitido que sí, que el organismo que preside está listo para actuar pero no ha dado detalle alguno sobre en qué consistirá este programa. ¿Sólo para deuda pública? ¿Para deuda privada? Muchas preguntas que se resolverán en función de cómo evolucionen las predicciones que ha lanzado. A saber:

 el PIB se ha incrementado cada trimestre un 0.2% , lo que releja una rebaja de las previsiones de crecimiento en la Eurozona. El dato de mes de octubre confirma esta previsión. La demanda doméstica debería ser soportada por las medidas adoptadas por el BCE y los bajos precios del petróleo deberían dar lugar a mayores beneficios en las economías domésticas.
 
 Seguimos teniendo un elevado desempleo y ajustes aun necesarios en las economías.

 Las estimaciones se encuentran a la baja, especialmente en la zona euro debido a los riesgos geopolíticos, que podrían dañar especialmente las entradas de dinero en el sector privado.

 La inflación. El Eurostat calcula un 0.4% de inflación para el mes de octubre lo que refleja un ligero incremento respecto al mes anterior debido a los precios de los alimentos y una caída del precio del crudo.

 Derivado de lo anterior, los precios se han revisado a la baja. Con una previsión del 1.3% de inflación para 2016 y del 0.7% para 2015. Podría seguir cayendo en los próximos meses y el consejo de gobierno del organismo seguirá vigilando los riesgos.
 
Es en el precio de los combustibles donde más ha incidido Draghi. Uno de los motivos de preocupación que tiene un impacto directo sobre la inflación pero que también tiene un efecto positivo sobre otros sectores de la economía, como el transporte (aerolíneas). Dice Draghi que la factura de energía para la Eurozona es de 10.000 millones de euros, en torno a un 2.2% del PIB. Los cambios que ha experimentado el precio del crudo significan mucho. “A día de hoy, desde las previsiones de junio, el precio ha caído un 30%. Hay que determinar el impacto tanto directo como indirecto de esta situación porque no todos son positivos. _El BCE no tolerará una desviación prolongada en el objetivo de precios”. 

Sobre las subastas de liquidez a la banca, Mario Draghi ha dejado claro que se observa una recuperación en los préstamos de las instituciones financieras pero éstos “siguen reflejando el riesgo de crédito y el continuo ajuste de los sectores financieros y no financieros”.

Preguntado sobre la cantidad que podrían solicitar los bancos en la segunda subasta de TLTRO – el próximo 11 de diciembre – Draghi ha indicado que es imposible dar datos concretos pero el balance del BCE se expandirá hasta los niveles alcanzados en 2012, cuando puso en marcha la LTRO. La primera inyección tuvo un cumplimiento por debajo de las expectativas y, sin embargo, tuvo un efecto importante sobre la financiación.

Balances de los bancos centrales


Se mantiene el consenso para poner en marcha un QE

¿Alguna novedad? Seguramente no vean ninguna. Lo que el mercado estaba esperando, detalles sobre un QE, ha sido preguntado y repreguntado con la misma respuesta: seguiremos informando. Draghi ha reconocido que entre junio y septiembre se han hecho públicas muchas medidas que ya han producido una mejora de las condiciones financieras. “Todavía no se han desarrollado plenamente y tenemos que ver hasta dónde llegan. Es momento de ver el impacto de las medidas que hemos tomado y de preparar futuras medidas en caso de que fueran necesarias”.

¿De cuánto tiempo hablamos? El mandatario del BCE ha dicho que discutirán las cantidades de un posible plan en la próxima reunión de este mes de diciembre. “No queremos una política ajustada para los próximos años. Nos estamos preparando para ello, para impulsar medidas y contemplando una ampliación de balance de cara a incrementar la inflación. Para ello tenemos contempladas medidas extraordinarias. El tamaño y las características de nuestras medidas se concretarán el año que viene”.

El QE oficial “es una de las muchas medidas que hoy hemos comentado”. El BCE alude a la diferencia frente a "otros países" que han adoptado un QE que lo han hecho porque, en su caso, tenían que "comprar sus propios bonos", su propia deuda, a diferencia del BCE. Todas estas son cuestiones abiertas y no hemos tomado ninguna medida. En caso de llevar a cabo un QE Mario Draghi ha reconocido que no necesitan unanimidad en la votación del consejo. “Podría ser decidido dentro de un consenso y tengo confianza en ello”.

Esto de una espaldarazo directo al que hasta ahora era el "pero" del BCE: Alemania. Preguntado por si es tiempo de convencer a Alemania para poder aprobar un QE – recordamos que en numerosas ocasiones el Bundesbank se ha mostrado contrario a este tipo de política monetaria – Draghi ha reconocido que este proceso es más complicado en la Eurozona que en otras regiones como Estados Unidos o Japón”. Reconoce que hay tres elementos clave en todo QE: el ritmo, el tamaño y la composición “Y ya hemos decidido importantes programas, como los bonos cubiertos y los ABS, ténganlo en cuenta”. Lo que sí ha negado es la compra de activos extranjeros.

Esta decisión no ha gustado a los mercados, que han profundizado en los números rojos. El Ibex35 se deja un 1.6% y cotiza en los 10.688 puntos. Una penalización a la que complementan el resto de índices. El Eurostoxx 50 se deja más de un punto porcentual  en tanto que el DAX cotiza con pérdidas de algo más de medio punto porcentual que le llevan directamente a los 9.900 puntos. 

Gráfico Ibex 35  Draghi